El año pasado la expectativa se centraba sobre cómo el actual diputado local de apellido  Zarrabal, iba a solventar en corto tiempo una cantidad millonaria que en el periodo normal no había aclarado, sin embargo aún en premura pasó la prueba y nada ocurrió, a pesar de que en los hechos quedaron todas las dudas pendientes. Por eso no llama siquiera a curiosidad conocer cómo van a solventar ahora los entes fiscalizables un daño patrimonial por 804 millones de pesos. El que tenga menos compromisos o complicidades que se cuide porque la cuerda se romperá por lo más delgado, como siempre.