O  P  I  N  I  O  N

Por Mario Javier Sánchez de la Torre.

    Por el momento lo único que si se puede constatar en esta entidad federativa, es que en el cómicamente llamado “estado prospero”, lo único que sí ha prosperado es su quiebra y su alto grado de corrupción.

    Es una realidad que desde el inicio de la actual administración estatal el aspecto económico era todo un desastre. Pues la deuda que le heredó el nefasto sexenio de la fidelidad, al actual sexenio que es la segunda etapa del gobierno de la fidelidad, ya desde ese momento era impagable, pues en ese momento ascendía aproximadamente a los sesenta mil millones de pesos, pagaderos por todos los veracruzanos en 28 años, pues ya para ese entonces habían transcurrido dos de los treinta a que se pactó el préstamo llamado “bursatilización”, por el negativo Jefe de ese desacreditado equipo de trabajo.

    Pero lamentablemente para todos los que habitamos en este estado, la inexperiencia y también falta de conocimientos para enfrentar una entidad federativa en circunstancias tan difíciles, de parte de a quién heredaron la gubernatura, en lugar de enfrentar la situación para tratar de darle solución, solamente le permitieron dedicarse a tratar de sobrellevar la situación y erróneamente hacerle creer, que endeudándose más podría encontrar la solución a tan difícil problema.

    Los negativos resultados se comenzaron a sentir desde los primeros meses de esta segunda etapa de la fidelidad, y con el paso del tiempo se hicieron más patentes entre toda la población, pues la ausencia de obra pública para beneficio de los veracruzanos simple y sencillamente sucedió. Lo que se inauguraban eran obras municipales, hechas con lo poco que les tocaba a algunos municipios de sus participaciones federales y nada más. Pero obras del gobierno del estado, nada.

    Situación que se debía al estado de quiebra de las finanzas estatales veracruzanas y la mala administración que se estaba haciendo de lo poco que quedaba y llegaba de la federación. Aunque hace unos meses el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Videgaray Caso, aquí en Xalapa, hizo un anuncio que dejó helados a todos los servidores públicos de la actual administración estatal: palabras más, palabras menos, dijo, Veracruz es el estado que más participaciones federales ha recibido. Entonces en dónde está ese dinero, porque la obra pública de nivel estatal continua ausente. Y la obra carretera que se ha inaugurado es inversión federal.

    Es por lo anterior que no debe extrañarnos, pero sí preocuparnos lo dado a conocer por el titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Juan M Portal  la semana pasada, en lo relacionado con los resultados de la cuenta pública del año 2013, en donde Veracruz se encuentra con un grave problema, solventar la nada módica cantidad de siete mil millones de pesos, los cuales forman parte de los recursos federales entregados a la actual administración del estado.

     Las principales observaciones se centran en lo destinado a infraestructura y salud, por la cantidad de aproximadamente seis mil millones de pesos, El resto corresponde a algunos fondos como el de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA). Seguro Popular, Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF), Fondo para Aportaciones Múltiples (FAM), Fondo para la Infraestructura Social Estatal (FISE), entre otras. Observando la ASF las principales violaciones a las normas de la Ley de Coordinación Fiscal, transferencias de recursos a cuentas sin comprobantes de gastos y la utilización de recursos de fondos para pagos diversos.

    Por el momento el valiente Ricardo García Guzmán, contralor del Estado ha dicho que si cuenta la oficina que encabeza con la información apropiada para poder solventar todas las irregularidades que detecto la ASF, que es cuestión de tiempo para entregarlas. Esperemos, por su bien, y el de gran parte de los servidores públicos que trabajaban y aún trabajan en el gobierno estatal. Ya que de no ser así, las cosas se pondrán delicadas, pues no debemos olvidar que estamos en un final de sexenio y es cuando muchas cosas pueden pasar, desde el encarcelamiento de gobernadores    -sirva como ejemplo Tabasco-    hasta su huida del país    -Yarrington, el “el gober precioso” autoexiliado en Austria, y Moreira, becado en Europa, entre otros-    hasta el encarcelamiento de los secretarios de finanzas y contralores de algunas entidades federativas. Sobre este importante tema aún hay más. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun. 23-febrero-15)