Dos contratistas de gran impacto en la industria de la Construcción en México, Carlos Slim, del Grupo Carso y Bernardo y Bernardo Quintana Isaac de ICA anunciaron que no participarán en licitaciones para la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México por la inclinación del gobierno de México a dar los mejores contratos a empresas extranjeras y a las que están identificadas con el grupo en el gobierno. Esta reacción de empresarios de gran nivel deriva del recorte de 124 mil 300 millones de pesos e impacta directamente al proyecto de construcción de trenes anunciado por Peña Nieto en su toma de posesión y corta las expectativas de la industria de la construcción. Antes de Slim y Quintana, otro empresario de gran calado, Servitje Sendra ya había expresado su descontento: “Nuestro Presidente está en su peor momento, leía yo en la revista The Economist, que en estos últimos años en América Latina no hay nadie que haya tenido tan bajo reconocimiento social”.