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Por Ángel Rafael Martínez Alarcón.
20 de marzo de 2015 

El 20 de marzo de 1975, fallece en la ciudad de México, D. F., el General Rafael Ávila Camacho, luego de una breve estancia en el hospital ABC. En el presente 20 de marzo se conmemoran el 40 aniversario de su muerte. El apellido Ávila Camacho es un aporte de la llamada Revolución Mexicana, convocada por Francisco I Madero el domingo 20 de noviembre; seguramente a los jóvenes Maximino y sus hermanos pequeños Manuel y Rafael, llegaron saber en su natal pueblo Teziutlán, Puebla. Los tres hermanos ocuparon las magistraturas de los tres órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal. El General Manuel, Presidente de la República; el general Maximino, fue gobernador del Estado de Puebla, y secretario de estado; el general Rafael, presidente municipal de la ciudad Puebla, y Gobernador de su estado, y director del Colegio Militar.

Dicen que la infancia es destino o patria, esto viene a relación en mi asistencia a los funerales que fueron de Estado, para sepultar el General Rafael, en su natal ciudad de Teziutlán. Como niño de ocho años, seguramente no entendía toda esa parafernalia para el destacado político mexicano. En el hogar materno siempre crecí escuchando todas las historias sobre la vida obra de la familia Ávila Camacho, y cada 9 de noviembre visitaba el mausoleo donde están sepultados la mayoría de los integrantes de dicha familia, la visita señalada se enmarca en un aniversario del fallecimiento de doña Eufrosina Camacho Bello de Ávila. Si como niño me quedaron grabados miles de imágenes del entierro de don Rafael, según mi percepción infantil eran miles los participantes en los funerales, tanto en la catedral de Teziutlán, luego el traslado a la cripta familiar, las calles eran pequeños, para todos los carros Ford Ltd, de color negro, eran gran vehículos, y sobre la asistencia de integrantes del Ejército Mexicano. A 40 años de distancia del fallecimiento de don Rafael, hoy se escapan mucha información oral que se narraban durante el viajes de casi cuatro horas de viaje de Xalapa a la Teziutlán, Puebla, eran carreteras todavía antiguas, viajando en vehículo buick modelo 1952, todo una máquina y sobre todo su capacidad en espacio, seguramente viajamos 5 adultos y una para de pequeños. Pasaron los años y siempre estuve recreando las escenas de aquel funeral, además mi madre Felicitas Bello, conserva su intercambio epistolar con su primo Rafael.

El General Rafael Ávila Camacho, nace 14 de diciembre de 1904, el séptimo de los nueve hijos que procreó el matrimonio formado por Manuel Ávila Castilla y Eufrosina Camacho Bello; Maximino, María Antonieta, Manuel, Miguel, Ana María, Rafael Gabriel y Eulogio, fueron los hijos de dicho matrimonio.

Don Rafael es el único de los hermanos Ávila Camacho que ingresó a la carrera militar, en el Heroico Colegio Militar, en la Escuela de Caballería en el año de 1922, para el primero de mayo de 1925, se incorpora al 38ª Regimiento de Caballería del Ejército Mexicano, en la Sayula, Jalisco a mando de su hermano Manuel, tiempo más tarde en esa zona del país estalla la Revolución Cristera 1926-1929, donde los hermanos Ávila Camacho tuvieron una participación en el marco de la ley, fue la formación religiosa de su señora madre siempre le marcó a los hermanos Ávila Camacho, su carrera militar de los tres hermanos tuvo un rápido ascenso en la jerarquía militar, por sus servicios prestados la patria. En el año de 1932, contrae matrimonio con la señorita Margarita Núñez Velarde, quienes procrearon a sus hijos. Su hermano Manuel, es designado subsecretario de Guerra y Marino, don Rafael le acompaña como ayudante, de donde solicita permiso para participar como candidato a un escaño en la XXXVI Cámara de Diputados, 1934-1937, siendo el primeros de los Ávila Camacho en solicitar el votos de sus conciudadanos. Al terminar su mandato de legislador, participa como candidato a la alcaldía de la ciudad de Puebla. El Presidente Miguel Alemán, lo designa como Director del Heroico Colegio Militar, en 1948, y para el primero de febrero de 1951, toma protesta como Gobernador Constitucional de Puebla, durante su gobierno la Universidad de Puebla, obtiene su autonomía en 1956. Al término de su mandato se convirtió en asesor presidencial de los Presidente de la República: Adolfo López Mateo, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez, el único sobreviviente

Rodrigo Fernández Chedraui escribe: 

“sin embargo, el miércoles 12 de marzo de 1975, fue internado en el hospital ABC (The American British Cowdray Hospital) de la avenida Observatorio en la ciudad de México, después de sufrir un infarto al corazón, por lo que se le mantuvo internado para brindarle la atención necesaria; francamente debilitado, Rafael sufrió un nuevo ataque cardiaco a las tres de la tarde del jueves 20 de marzo , que hizo temer lo peor a su esposa Margarita Núñez, y a sus hijos Margarita y Rafael Ávila Núñez; produciéndose el desenlace a las 21:30 horas cuando su corazón dejó de latir. En Los hermanos, Generales y Gobernantes: Los Ávila Camacho. 2010. Editorial Las Ánimas. México, pág. 190″.

Agradezco a Eufrosina Ávila Aramburu, nieta de don Rafael, el préstamo de un par de fotografías de su archivo familiar para ilustrar la presente colaboración.