Aunque en los hechos el gasto público en Veracruz se ha mantenido en permanente ajuste, ahora que se dio el quinto relevo de titular en la Secretaría de Finanzas el gobernador anunció “una profunda reingeniería en la administración pública estatal”, y para no varias hubo un decálogo con disposiciones que revelan hasta qué grado llegan las dificultades y el descontrol en el gobierno. A cuatro años de iniciada la administración se hace lo que debió empezarse en diciembre de 2010, como revisar estructuras administrativas y evitar duplicidad de funciones, control de la nómina (sería irrisorio que no la hubiera habido antes). Hasta ahora se dan cuenta que no se justifican los servicios de seguridad a mandos medios y superiores. Se olvidaron incluir la prohibición de pagar viajes al extranjero a amigos y compañeros de viaje.