Para agasajar a las mujeres, en su mensaje dominical el Papa Francisco les expresó su reconocimiento: “Un mundo donde las mujeres son marginadas es un mundo estéril porque las mujeres no sólo traen la vida sino que transmiten la capacidad de mirar más allá, miran más allá ellas”, por esto recibió estruendosos aplausos. Sin embargo, pareciera candil de la calle y oscuridad en casa pues al interior de la Iglesia Católica investir de grado sacerdotal a la mujer es un expediente por resolver, tras siglos de discusión en los que se la ha mantenido marginada de ese derecho. ¿Lo hará el Papa Francisco?