En El Universal, el periodista Ciro Gómez Leyva, escribe que: “el gobierno del Presidente Peña Nieto sabe presionar a los medios, me consta. Me consta también que es un gobierno con el que se puede dialogar, si lo que se busca es información […]. Desconozco si la administración de Peña Nieto presionó a la familia Vargas para que echaran a Carmen Aristegui y su equipo de MVS […] los empresarios han expresado que estaban hartos de las conductas de la conductora y por eso le mostraron primero la puerta de salida y luego le dieron una sonora patada […]. Son los empresarios que, con decisión y generosidad, le abrieron las puertas a Aristegui después de su despido de W Radio en 2008 […]. Por eso era importante escuchar a Aristegui ayer […]. Pero una vez más, y es la tercera que ocurre, sólo ofreció ambigüedad, fraseología, supersticiones. Teoría de la conspiración […]. Como en 2008 y 2011, cero información sobre la hipotética censura”. (sin embargo.com)