La desesperación en que se encuentran por los adeudos que con ellos tiene la SEFIPLAN y la falta de obras lleva a los empresarios del ramo de la construcción a confiar en que el nuevo Secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Tomás Ruiz González le eche una manita. Dicen los constructores que Ruiz González tiene la trayectoria suficiente para hacer un buen papel en el cargo que ahora desempeña, lo que no se duda porque tampoco se requiere de ser un genio para eso a juzgar por quienes allí han estado; sin embargo, en su desesperación olvidan que no hace milagros, ya no los hizo en finanzas ¿por qué los pudiera hacer ahora cuando parece que va a la guerra sin fusil?