Finalmente, el titular del fideicomiso al 2 por ciento a la nómina tuvo que salir al paso de lo que aseguró el diputado Julen Rementería sobre un desvío de más de 2 mil millones de pesos que la Secretaría de Finanzas no ha reportado; aunque acepta que existe un adeudo pendiente que asciende a 325 millones de pesos “que en dos o tres pagos está cubierto”. Aseguró que el manejo del fideicomiso es vigilado por integrantes del mismo, pero allí está justamente el detalle, porque esos “integrantes” son quienes divulgan adeudos mucho más elevados de los que Souza Escamilla reconoce y es tal el descrédito del discurso público que es difícil creerle, aún menos si se consideran los apuros del gobierno que son bastante obvios.