“A México el diablo lo castiga con mucha bronca. Creo que el diablo no le perdona que ella (la Virgen) haya mostrado ahí a su hijo. México es privilegiado en el martirio porque haber defendido a su madre. Mexicanos católicos, no católicos, ateos, pero todos guadalupanos”. Así explica el Papa Francisco lo que ocurre en México, que junto con Centroamérica “son puntos rojos del crimen organizado…”. No es para pasar por alto esta gracejada del Papa, quien ha demostrado que no se anda por las ramas sobre lo que declara, como eso de que Maciel “era un hombre enfermo” y que algún “padrinito” “desinformado” habrá tenido. De igual manera, lo que refiere sobre nuestro país significa que ve en toda su extensión el grave momento por el que atravesamos en México.