homosexuales1La reiterada de búsqueda de Carlos y Martín –una pareja homosexual de Yucatán–,por hacer valer sus derechos y obtener el reconocimiento legal de su relación, les permitió descubrir que el IMSS habría estado entregando carnets apócrifos a parejas del mismo sexo al momento de realizar el trámite para inscribirlos ante la institución.

Durante 14 años, Carlos Méndez Benavides ha mantenido una relación de pareja con José Martín Cauich Zi, que logró obtener su reconocimiento legal cuando un juzgado estatal con sede en el municipio de Motul resolvió a su favor para establecer la figura de concubinato entre los dos a mediados de 2014.

Ese mismo año intentaron por primera vez inscribir a Martín Cauich como beneficiario de Méndez Benavides ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, lo que suponían no sería un problema pues su relación ya estaba documentada y determinada por la ley. Empero, el IMSS se negó porque era una pareja del mismo sexo.

Con esa respuesta, recurrieron a la justicia federal por la vía del amparo para solicitar al seguro social que reconociera a Cauich Zi como dependiente de Carlos Méndez. En noviembre de 2014, el Juzgado Primero de Distrito con sede en Yucatán les otorgó el amparo y obligó al IMSS a realizar el registro de Martín como beneficiario de Carlos.

Lo que Méndez Benavides tenía como objetivo era proporcionar a su pareja los beneficios del sistema de seguridad social y establecer las bases de los derechos de sucesión para cualquiera de ellos como pareja reconocida legalmente, en caso de fallecimiento del uno o el otro.

Esa lucha legal los llevó a identificar, sin proponérselo ni pensar que pudiera ocurrir algo semejante, que el programa de cómputo de afiliación al IMSS no permite inscribir parejas del mismo sexo porque “no las reconoce”.

Al momento de capturar los datos, el software de registro de la institución permite escribir todos los datos sobre quienes son derechohabientes y a sus beneficiarios sin ningún problema hasta llegar a las casillas donde se indica el sexo de cada uno de los registrantes en caso de matrimonios o concubinatos.

En esa parte del registro, al poner el género de cada uno de los integrantes de la pareja, el sistema de cómputo no concluye el trámite y lo rechaza automáticamente porque está diseñado para inscribir a parejas de distinto sexo, no del mismo.

La pareja logró identificar la irregularidad durante el proceso para comprobar que la institución de seguridad social estaba dando cumplimiento a la sentencia que la obligaba a reconocer a Martin como el beneficiario y dependiente de Carlos.

Después de que el Juzgado nos concedió el amparo, recordó, fuimos ante el IMSS para afiliar a Martin y con el documento legal ya no hubo trabas para hacerlo. En la unidad médica respectiva se realizó el trámite y nos entregaron su carnet, que lo hacía oficialmente beneficiario mío, reconocido como mi pareja.

En ese momento, les entregaron un documento que intuyeron tenía alguna irregularidad: se trataba de un carnet llenado con máquina de escribir, no impreso directamente de un archivo generado en el software de afiliación del IMSS.

Para probar si no habría más problemas, fueron días después a pedir una cita con el médico familiar que les negaron porque el carnet no era válido. Les dijeron que Martín no estaba inscrito y cuando señalaron que sí habían hecho el trámite les mostraron que no aparecía en el sistema, no estaba inscrito.

Frente a esa situación, la pareja exigió al IMSS revisar el procedimiento y fue entonces cuando se dieron cuenta que el propio programa de cómputo no permite registrarlos. La respuesta de la institución ante ello fue entregarle a Martín un carnet temporal o uno de viajero que no tuviera que registrarse completamente en el sistema y que tendría que renovar cada término de la vigencia.

Insatisfechos con esa propuesta, Carlos y Martín, interpusieron un nuevo recurso legal para señalar que prevalecía el incumplimiento de parte del IMSS de la sentencia que les había concedido poder hacer la inscripción.

El día 3 de marzo pasado el Juzgado Primero de Distrito en Yucatán emitió un nuevo fallo en el que le dio tres días hábiles a la Subdelegación Mérida Sur del IMSS para que permita la afiliación de Martín Cauich Zi como beneficiario de Méndez Benavides. En caso de no hacerlo, se impondría una multa de siete mil 10 pesos a la institución.

El problema para el IMSS, según Méndez Benavides, es que el sistema de cómputo no lo pueden cambiar aquí, sino que tiene que ser a nivel nacional. Eso les fue explicado cuando hicieron su primera reclamación al saber que el carnet no servía y que la inscripción no se había realizado completa.

“Eso quiere decir que así como estamos nosotros podrían estar muchos más que ya hayan logrado que el seguro social afilie a sus parejas, porque el sistema es el mismo y para poder completar el registro tienen que cambiarlo, así como está no permite poner dos veces el mismo sexo”, reiteró el también director del albergue “Oasis”, en el que por más de dos décadas ha albergado a pacientes con VIH que han sido rechazados por sus familias o grupos sociales.

Este 9 de marzo, recibieron una llamada del departamento jurídico de la Delegación Mérida del IMSS para notificarles que ya iban a responder a la resolución del Juzgado y a entregarles su inscripción, pero que tenían que firmar primero un documento el cual ya les habían llevado hasta el albergue “Oasis”, ubicado en el municipio de Conkal, conurbado al nor-oriente con la capital yucateca.

Ni Méndez Benavides ni Cauich Zi se encontraban en ese momento en el albergue por lo que no se recibió el documento, aun cuando los funcionarios del IMSS que lo llevaban pedían que lo firmara y recibiera cualquier otra persona en nombre de ambos.

“Nos negamos. Ya hay una resolución que tienen que cumplir. Ellos le tienen que mostrar al juez ahora que el problema está arreglado; vamos a esperar a ver qué viene”, expuso Méndez Benavides.

El problema, reiteró, es qué van a hacer en el IMSS, qué documento les van a entregar ahora o cómo serán atendidos si el programa para inscribirse no permite el registro por default. “Y nosotros no queremos un papel llenado a máquina, queremos el carnet como lo tiene cualquiera, que salga del mismo sistema y que si nos lo hagan válido”.

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http://www.animalpolitico.com/2015/03/el-imss-entrego-carnets-apocrifos-a-parejas-homosexuales-en-merida/