Por José Miguel Naranjo Ramírez
12 de marzo de 2015

Compañero

Compañero es una obra de teatro documental de Vicente Leñero publicada en 1970. Una de las características particulares del teatro documental, es que la fuente de la historia está basada en un hecho real y toda la información se encuentra documentada. El escritor presenta al público su obra teatral con el mismo contenido, bajo una adaptación dramática, teniendo plena libertad de interpretar el hecho y presentarnos una versión diferente a la comúnmente narrada y conocida.

La obra de teatro Compañero narra los últimos momentos dramáticos de la vida de Ernesto Che Guevara. El documento base en el que se inspira Vicente Leñero, es en el famoso diario del “Che Guevara” de sus últimos tres años de vida en Bolivia. Es importante aclarar, que Leñero no lleva a la obra los hechos tal como son contados en el diario por el “Che”, es por ello que Leñero sobre este punto aclaró:

“El plan general de mi obra fue un intento de desmitifación. Yo quería para mí mismo, ante todo, para aclarar y sopesar mis propias ideas– reflexionar libremente sobre Ernesto Guevara– al hacerlo en una obra de teatro, yo estaría, desde luego, construyendo un personaje propio que no obstante provenir de la figura histórica, seria gobernado por las leyes internas de mi obra.”

La obra teatral se centra en la infructuosa lucha del Che Guevara en tierras bolivianas, en un periodo que abarca desde su salida de Cuba en 1965 hasta su muerte en Bolivia en 1967. Tres años después de la trágica muerte del mítico revolucionario, salió publicada esta interesante obra de teatro, donde Vicente Leñero realiza un dialogo interior del yo y el otro yo del Che.

El reparto de la obra se integra con los siguientes personajes: Capitán, Comandante 1, Soldado, Coronel, Maestra, Guerrilleros, Comandante 2, Guerrillero Jefe, Civil 1, Civil 2, Político, Francés.

El dialogo principal de la obra se realiza entre el Comandante 1 y el Comandante 2, ambos personajes representan al Che Guevara. El Comandante 1 es el Che pensador, hombre flexivo, intelectual que todo interroga, pero que también recuerda su pasado:

“Comandante 1. – Fue una infancia privilegiada en la ciudad… Recuerdo al primogénito mimado por una madre posesiva. Recuerdo a un estudiante con un porvenir asegurado. Recuerdo a un médico que abandonó su patria para no tener que seguir enfrentando su propia imagen de estudiante burgués.”

El Comandante 2, es el Che práctico y revolucionario, el hombre que habla y actúa, por eso cuando el Comandante 1duda del camino que eligió y llega a expresar: “(Ambiguo, reflexivo.) Por qué no me quedé trabajando, pacíficamente… (Al Comandante 2.) ¿Por qué?”; el Comandante 2 le responde: “Cada día tiene sus propias exigencias, y cada revolución, distintas etapas. Digo lo que pienso. El titulo no me ha sellado la boca ni me ha arrancado el valor. No tengo miedo a la verdad. Mi obligación es encontrarla, y gritarla después: lo mismo a nuestros enemigos que a nuestros compañeros. Si las grandes potencias socialistas olvidan sus obligaciones para con los países jóvenes, es preciso reclamarles… Es preciso sepultar al hombre lobo, producto del capitalismo, dar a luz a un hombre nuevo que finque su conciencia en un error sin límites a la humanidad.”

Estimado lector, si bien la parte esencial de la obra se encuentra en los diálogos entre el Comandante 1 y el Comandante 2. En mi opinión un personaje singular en la obra es la Maestra; ella participa poco en los diálogos, pero a pesar del silencio, su presencia es permanente en todo el drama, y cuando su voz se escucha, pareciera que representa la posición del pueblo que sufre, padece, duda, ama, desea y añora, pero no cree porque teme y desconfía, aunque al final la Maestra termina convencida de la figura heroica del Che, porque las acciones de su héroe le hicieron recordar la fe de su abuela.

“Maestra. – Creo en la fe de mi abuela. (Pausa. Transición.) Mi hermano era un muchacho terrible: malo, ladrón; muy seguido lo sorprendían haciendo calamidad y media. Un día mi abuela, muy enojada, lo llevó hasta el fogón y le dijo: Mira, la próxima vez que sepa yo que has robado, te voy a traer aquí, y con el atizador bien caliente, al rojo vivo, yo misma te voy a atravesar la mano… Mi hermano se asustó porque la abuela siempre cumplía sus amenazas. Pero parece ser que el susto le duró muy poco, y una tarde lo trajo no sé quién acusándolo de robo. Entonces la abuela cogió a mi hermano y le dijo que iba a cumplir su promesa. Lo llevó hasta el fogón, calentó el atizador hasta que se puso al rojo vivo, y antes de que mi hermano y yo nos diéramos cuenta de lo que estaba pasando, ella misma, con el atizador ardiendo, se atravesó su propia mano. (Pausa) ¿Comprende usted eso? Yo tarde mucho, pero un día lo vi todo claro…”

Leer la obra Compañero es un verdadero disfrute, si bien Vicente Leñero realiza un ejercicio de ficción creando un doble personaje que representan a la figura del Che Guevara, esa parte de ficción nos permitirá conocer el pensamiento y conducta incorruptible del mítico revolucionario argentino.

Finalmente, sé que la figura de Ernesto Che Guevara provoca pasiones, la propia discusión interna en la obra de teatro es apasionada, intensa, conflictiva, pero todo lo leído y reflexionado, me hizo recordar la última frase que escribió un amigo muy especial llamado Jorge Obrador Capellini, recientemente fallecido: “sé un hombre honesto y habrá un pícaro menos.

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