Así encabeza el portal sinembargo.com la cita de lo que escribió para El Universal, León Krauze: “la toxicidad electoral de Peña Nieto sugiere una enorme área de oportunidad para la oposición […]. La oportunidad está ahí para 2015 pero lo estará todavía más en 2018. Y si la oposición ya debe estar calentando motores, para el priísmo, el horizonte de la elección presidencial pinta como una inclemente migraña. Si el presidente Peña Nieto no consigue levantar cabeza y el semestre horribilis que comenzó en septiembre se convierte en el periodo definitivo de su sexenio, el PRI tendrá que enfrentar una elección en la que la prioridad absoluta será distanciarse de un líder que ha tenido al menos un lustro de inédita exposición mediática (oh, la ironía) […]. El problema es que el círculo peñanietista lo ha abarcado todo. Ha sido, digamos, el PRI dentro del PRI. Y de ese laberinto no se escapa fácilmente”.