De ser verdad lo que asegura el diputado Cuauhtémoc Pola sobre el número de personas que dejó en nómina el anterior titular del Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano de Veracruz-Medellín-Boca del Río, sería de esperarse que se procediera contra quien dejó en la ruina a esa institución. Es entendible el porqué de los agudos problemas financieros del SASM: 30 aviadores que representan una erogación adicional de nada menos 14 millones de pesos no es cualquier cosa. Sin embargo, a pesar de ser un asunto reconocido por las autoridades, todo se reduce al borrón y cuenta nueva, como si el dinero así manejado fuera asunto particular y no un recurso público; pero así de grande será la complicidad.