La actitud adoptada por el partido Verde Ecologista de México llama poderosamente la atención pues el haber retado abiertamente la autoridad del Instituto Nacional Electoral le trajo como consecuencia una fuerte multa económica, para pagarla ha tenido que acudir a un crédito de 150 millones de pesos a Interacciones presentando en garantía las prerrogativas que le corresponden. Pero este asunto no se circunscribe a una multa abultada, sino a la actitud retadora de un Partido Político que desafía las reglas establecidas, lo que lleva al interrogante ¿son suficientes las multas económicas o se hace indispensable poner un escarmiento para que los demás partidos piensen mejor antes de violentar la norma? El Verde Ecologista caminó en el filo de la navaja y su caso lo ubica en la grave tesitura de perder el registro.