No es infrecuente el que la forma se desatienda del fondo, o a la inversa, tal sucede cuando la forma es mudable, independientemente del contenido, como la ropa del individuo que al cambiarse el contenido no varía. Sin embargo, en una oficina en la que se llevan asuntos públicos de la trascendencia de la procuración de justicia no es tan fácil discernir cuál es la forma y cuál el fondo, cuando una palabra colocada antes o después puede cambiar el sentido de todo un párrafo y por consecuencia variar los efectos, de esto saben muy bien quienes se dedican al litigio en el ministerio público y en los juzgados. Por esto no se acerca a la verdad el Fiscal cuando queriendo restar importancia al error que se cometió en su oficina señalando el nombre erróneo de un municipio como un asunto de forma, no de fondo. Tan no es de forma que si el expediente hubiera pasado tal como lo remitió al Congreso, el alcalde de Fortín no se hubiera dado por enterado, con todas las consecuencias jurídicas que esto hubiera implicado.