Después de cinco años de iniciado el actual gobierno ahora se presume que con el cambio de lugar de las oficinas de la Sedarpa se ahorrarán 6 millones de pesos, ¿cuántos más hubieran sido si desde enero de 2011 se hubieran mudado? La decisión es positiva sin duda, pero si esta es la medida de una reingeniería administrativa, como califican al traslado de un lugar a otro las oficinas de una Secretaría, ya nos imaginamos el impacto que provocaría la simple aplicación de la ley contra quienes ocasionaron el desastre administrativo y la bancarrota pecuniaria del gobierno.