Para vergüenza no ganan; debiera ser penoso para el flamante fiscal del estado que el Congreso del Estado le devuelva un expediente por redacción defectuosa, y no se trata de redacción de estilo sino de sustancia, pues refiere el caso de juicio de procedencia contra el alcalde de Fortín Armel Cid de León, sólo que en el expediente se asienta como “Fortín de las Flores”, y en la entidad no se registra municipio con ese nombre. Cualquier parecido con las averiguaciones mal integradas es mera coincidencia.