Cansados de tanto robo los sacerdotes han decidido instalar cámaras de vigilancia al interior de los templos, como lo explicó el párroco de la catedral Xalapeña Rafael González: “En las iglesias se está expuesto a hechos ilícitos como en toda la sociedad, al igual que las iglesias, las familias, los comercios, las instituciones, pero todo viene de la descomposición social y de la desintegración familiar… además, sabemos que es un problema que rebasa a la autoridad, ya que tampoco puede hacer todo”.