Por Danner González
06 de marzo de 2015

Todo el circo maroma y teatro que representó la captura de Servando Gómez Martínez, mejor conocido como “La Tuta”, derivó en el bombardeo mediático que para el gobierno federal y los medios de comunicación afines a su causa, fue la cortina de humo perfecta (o si usted prefiere, amable lector,“La caja china” como diría Luis Estrada en “La dictadura perfecta) para borrar de la agenda política nacional un tema de suma relevancia: la sumisión del Instituto Nacional Electoral para favorecer claramente al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

No es cuestionable la captura de un personaje que se ha encargado de infringir la Ley. Al contrario, todo aquel que daña a la sociedad y sistemáticamente se pasa por el arco del triunfo la norma debe ser sancionado. Pero sí debemos dejar asentado que esta captura no significará el fin de un problema estructural, a saber,  la inseguridad y la violencia, tal como quieren vender la idea desde el gobierno.

De ser así, las detenciones o abatimientos de muchos capos de 2006 a la fecha ya hubieran terminado con la producción, comercialización y violencia que genera el narcotráfico, y que nos han colocado como una de las naciones más inseguras y violentas del orbe. No habrá eficacia en el combate al narcotráfico mientras se insista en estrategias de corte punitivo y reactivo; mientras no se entienda la policromía del problema ni se instrumenten políticas públicas sociales, culturales, económicas, tendientes a generar mejores niveles de vida.

Pero volvamos al tema que nos ocupa. La detención del traficante antes aludido se dio en un contexto donde el INE estaba siendo objeto de severos cuestionamientos por parte de los propios partidos políticos, de la academia y hasta de la ciudadanía, producto del deterioro institucional  y la falta de imparcialidad.

¿Cuáles son los motivos? Entre las prácticas desleales y contrarias a un proceso electoral democrático puestas en marcha por el INE destacan la postergación para reglamentar la imparcialidad del uso de los recursos públicos y para garantizar el uso legal y no electoral de los programas sociales[1]; las decisiones en materia de radio y televisión que impusieron bloqueos estatales y restringieron el monitoreo a la cobertura de medios sobre campañas[2];la nula atención a la exigencia de los 243 Consejeros Locales (OPLES) para dictar los lineamientos que permitan evitar el uso de recursos públicos para la compra de votos[3]; así como la ausencia de una resolución en materia de fiscalización sobre el despliegue de la campaña multimillonaria “El Verde sí cumple” y el evidente uso ilegal de los datos personales del padrón electoral que deriva para promocionar la misma campaña “El Verde sí cumple”.[4]

No es poca cosa lo que está en juego de cara al próximo mes de junio. En términos cuantitativos habrán de renovarse más de 2 mil cargos (entre diputaciones federales y locales, gubernaturas y alcaldías, hasta jefaturas delegacionales), pero más importante resulta el hecho de que en el plano cualitativo el INE está dando al traste con los principios constitucionales en materia electoral, a saber: certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.

Con ello el INE le dice a las claras a la sociedad que la cultura de la tranza vale más que la cultura de la legalidad y que la cultura de la corrupción puede más que el repudio a la impunidad. Luego de dos procesos muy cuestionados y controvertidos como los de 2006 y 2012, las lecciones de las elecciones fueron que el país no merece ni puede tener un árbitro electoral timorato, indeciso o apocado que venda la elección al mejor postor. En democracias maduras el número de votos con los que se gana una elección es importante, pero más importante es la legitimidad con que se obtienen esos sufragios.

[1] “Abandonan 7 de 10 partidos sesión del INE”, LA BRECHA, 19 de febrero de 2015. Disponible en:  http://labrecha.me/2015/02/19/abandonan-7-de-10-partidos-sesion-del-ine/ [Última consulta: 1 de marzo de 2015]

[2] Ibídem.

[3] “243 consejeros critican al INE por no aprobar medidas que evitan la compra de votos”, SIN EMBARGO, 24 de febrero de 2015. Disponible en: http://www.sinembargo.mx/24-02-2015/1261298 [Última consulta: 1 de marzo de 2015]

[4] “Provoca PVEM daño irreparable a elección”, LA VERDAD DEL SURESTE, 25 de febrero de 2015. Disponible en: http://www.la-verdad.com.mx/provoca-pvem-dano-irreparable-eleccion-56905.html [Última consulta: 1 de marzo de 2015]

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