SAMSUNG CSC

Tras poco menos de un año y medio, desde la muerte del señor  Luciano Enrique Ayil Gamboa en el hospital de Alta Especialidad de Veracruz, el cirujano que lo intervino y a quien se le atribuye su fallecimiento, Juan Carlos Bravo Soriano, se ha quedado sin elementos legales para demostrar su presunta inocencia toda vez que se demostró que hubo inconsistencias en sus declaraciones.

El abogado, Nicolás Carmona Hernández, representante legal de la señora María Teresa Rodríguez Durand -viuda de la víctima-, explicó que el galeno se ha justificado en que la muerte de su paciente, argumentando que su fallecimiento se dieron en circunstancias extraordinarias; algo que nunca pudo probar y que en el momento del incidente, otros médicos del mismo nosocomio, señalaron su error, acto que no ha querido asumir.

El día que Ayil Gamboa ingresó al hospital, iba a ser sometido a una laparoscopia, proceso que se considera poco invasivo y nada grave, sin embargo, más adelante la familia fue notificada por un segundo médico de que una arteria cava fue cortada, haciendo que perdiera casi 5 litros de sangre. 

Conforme a lo declarado por la viuda, Soriano describió el incidente como un accidente, afirmando que “le tocó una venita”

“El doctor está tratando de demostrar algo que es de verdad es algo indefendible, la Comisión de Arbitraje Médico está perfectamente consciente de que el doctor hizo una impericia médica, ya que él se escuda en que pidió ayuda a otros médicos, pero la comisión establece perfectamente que en lugar de hacer eso, debió abocarse a tratar la vena que estaba afectada, cosa que nunca hizo”, acusó el jurista.

El representante de la familia agraviada también puntualizó que por tratarse de un caso de homicidio culposo, y no considerarse grave, el proceso pudo ser mucho más ágil; por el contrario, denunció, este se alargó innecesariamente por una serie de irregularidades que fueron demostradas en su momento.

Desde cambiar palabras de declaraciones, ocultar denuncias del expediente e incluso no turnarlo a las autoridades correspondientes, el proceso llega al Juzgado Tercero de Primera Instancia, a un año y 4 meses del fallecimiento.

El abogado indicó que por tratarse de un delito calificado como culposo, de ser declarado culpable el doctor Bravo Soriano recibiría la sanción no superior a los 10 años de cárcel, y hasta 5 años de penalización que le impidiera ejercer la profesión médica.

Indicó que en términos económicos el galeno podría pagar una fianza de carca de 400 mil pesos, sin embargo, se dijo confiado en que le sea distado el auto de formal prisión y finalmente se haga justicia a la familia del fallecido.

“Se intentó llegar a un acuerdo con el señor, pero él sigue en la postura en que no es responsable (…) el plazo se vence la próxima semana queda pendiente que la señora viuda llegue a ratificar su denuncia y los testigos médicos que se llamaron rindan su declaración y debemos quedar pendientes en esta semana de lo que lleguen a declarar, por ahora tenemos confianza en que se va a hacer justicia y se le va a dictar el auto de formal prisión”

VER ESTA INFORMACIÓN EN:

http://www.agnveracruz.com.mx/index.php/menuveracruz/item/17145-m%C3%B3nica-ram%C3%ADrez