Por Armando Ortiz
12 de marzo de 2015

Mala costumbre la del gobernador de sólo escuchar las voces de alerta cuando le llegan del centro del país. Muchos periodistas locales hemos estado advirtiendo desde hace varios meses, quizá años, del desastre económico en Veracruz. Hemos señalado incluso a los saqueadores, a los derrochadores; les hemos puesto nombre y apellido. Pero el gobernador no escucha a la prensa local.

Javier Duarte tuvo que sufrir el escarnio de algunos periodistas del centro del país para advertir que en Veracruz están pasando cosas, y no muy buenas por cierto. Ya no puede el gobernador tapar el sol con un dedo, por muy gordo que lo tenga. Los acreedores han tomado Finanzas en varias ocasiones, los pensionados han cerrado las calles del centro porque toman sus recursos o se los atrasan; no hay obra en el estado. El desmantelamiento de Comunicación Social no es una reingeniería para hacerla más eficiente, sino para adelgazar la nómina. Se acabaron los convenios con los medios no porque se hayan dado cuenta de lo gravoso y oneroso que resulta, sino porque ya no tienen dinero para chayotear. La federación le cobra al estado de Veracruz los dineros de la bursatilización a lo chino; nuestros recursos llegan rasurados y si a esto agregamos que quienes en el pasado manejaron los recursos siempre lo hicieron a su conveniencia, es comprensible, pues, que el estado colapse financieramente.

Como último recurso el gobernador se fue a buscar al secretario de Hacienda Luis Videgaray para pedirle que le ayude a resolver el quebranto de sus finanzas. Va como suplicante a solicitar lo que como gobernador no pudo administrar. Por supuesto no debió haber pedido al presidente de la Comisión de Hacienda en el senado que intercediera por él, ya que el presidente de la Comisión es el senador José Francisco Yunes Zorrilla, a quien abiertamente traicionó.

Fuentes cercanas aseguran que de la respuesta que dé el secretario de Hacienda a Duarte, dependerá en mucho el futuro de este país.

Sin embargo, hay que recordar que Pepe Yunes, candidato de Luis Videgaray, ha padecido el agravio de este gobierno; Javier Duarte lo engañó, Javier Duarte lo afrentó, Javier Duarte busca descartarlo cuando un día hasta pactó con él.

No sabemos si esa afrenta de la gubernatura de dos años que promovió hasta la obcecación el gobernador Duarte, pese a la hora de que el secretario de Hacienda tome la decisión de apoyar financieramente el gobierno despilfarrador de Javier Duarte. Todo ello se tendrá que dilucidar en unos cuantos días.

Mientras tanto se anuncia ya en Notiver la salida del quinto secretario de Finanzas. Según Notiver, Mauricio Audirac ya sacó sus cosas de la oficina y sólo espera que el gobernador, quien por supuesto desmiente la versión, le acepté su renuncia. Las razones de Audirac no son difíciles de imaginar.

 

Contacto

aortiz52@nullhotmail.com