Cualquiera que acaba con la vida de un ser humano es homicida, tipificado como delito en el código penal mexicano y por atenuantes o agravantes la pena puede ser menor o mayor; desde este enfoque, para un purista del derecho resultará inexplicable lo que ocurre en Michoacán con los casos de Hipólito Mora y Luis Antonio Torres, “El Americano”, que el 16 de diciembre pasado se enfrentaron a balazos en la comunidad de La Ruana, con un saldo de 10 muertos, motivo por el cual la juez primero, María Consuelo López, dictó auto de formal prisión a Hipólito y un grupo de 27 autodefensas. La misma juez dictó auto de formal prisión contra “El Americano”, y nueve integrantes de su grupo, por el delito de homicidio calificado. Pero ahora un magistrado revocó el auto de formal prisión por homicidio contra ambos y demás detenidos porque “hubo legítima defensa”. “Érase una vez un Estado de Derecho…”.