“Tenemos una crisis política porque la elite no quiere moverse, está enquistada en el aparato del Estado, en los recursos públicos, vive muy bien de ellos, y no está dispuesta a irse…la sociedad tiene la responsabilidad de transformar a esta “élite política disfuncional” porque no se va a transformar por ella misma… el voto es una especie de voluntad delegada para que ellos hagan lo que quieran. Y si lo hacen mal no importa. Ojalá hubiera un colapso electoral que nos obligara a retomar otra vez el proceso democrático a pensar las cosas en serio, pero tampoco lo veo… Aunque la legitimidad del voto sea muy baja por la baja participación, aun así van a construir gobierno, entendámoslo y con esas instituciones tenemos que trabajar. La vía que yo propongo es la vía institucional no la vía de la ruptura”, dice en entrevista de prensa Arturo Alvarado, del Colegio de México.