La devaluación o el ajuste cambiario que ha afectado al peso frente al dólar, la brusca caída de los precios del petróleo se reflejan en la devaluación que sufre la organización de la Cumbre Tajín, ahora venida a menos víctima de la austeridad. Concomitantemente, hasta los accesos al sitio temático Takilhsukut demuestran descuidos en la apariencia causando pésima impresión a los asistentes. Si como dice el discurso hiperbólico serán 400 mil los visitantes cada uno de ellos será testigo del lamentable estado de caminos y carreteras. Pero de lo perdido lo que aparezca es bueno y ojala los hoteles y restaurantes puedan contar con una aceptable ocupación porque su horizonte anual no pinta muy bien que digamos.