No sólo los obispos de la Iglesia católica ponen el dedo en la llaga sobre la inseguridad que prevalece en la entidad y las amenazas de que han sido objeto los ministros del culto, también en la Iglesia Presbiteriana su líder en la ciudad de Veracruz, Sergio Morales, asegura que los fieles de su congregación son víctimas de asaltos. Por este motivo anunció una marcha para el 21 del mes en curso con el propósito de pedir a las autoridades más vigilancia policial: “Vamos a marchar para hacer un llamado a la conciencia de los veracruzanos, para que se pugne en el rescate de los valores, para que las autoridades nos pongan más atención en la solicitud de seguridad”.