Es muy puntual el periodista Joaquín López Dóriga cuando escribe sobre las repercusiones de la participación ciudadana en una jornada electoral, así lo apunta este día en su colaboración para Milenio: “los llamados a no votar es hacerle el trabajo al Partido Revolucionario Institucional (PRI), y me explico: sólo los escuchan, y a veces acatan, los jóvenes sin partido o de izquierda, los decepcionados de gobiernos, partidos y política y los integrantes de los grupos sociales, con lo que quien pierde más votos es la izquierda y enseguida el Partido Acción Nacional (PAN), no el PRI, que mantiene sin movimiento su llamado voto duro, voto corporativo, dándole mayorías que de otro modo no tendría o serían muy estrechas. Andrés Manuel López Obrador, que le entiende a esto, no sólo ha rechazado esa estrategia, sino que ha repetido su llamado a votar, sabedor de que sólo así puede avanzar su proyecto y contener al PRI”.