Por Mario Mijares
07 de marzo de 2015

EPN, repite las mismas acciones que llevó a cabo Porfirio Díaz, respecto al petróleo y los préstamo bancarios (véase el libro Ciclos Políticos)

1.- La reina Isabel II, como jefa de Estado del Reino Unido en la entrevista con el presidente mexicano, sus primeras manifestaciones fueron de júbilo. Ella se congratuló por las reformas realizadas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por lo cual lo celebró aplaudiendo. Tales modificaciones fueron impuestas por el responsable del Poder Ejecutivo, y avaladas por sus esbirros del Congreso. Tal acción sucedió precisamente dentro del principal centro de la Doctrina Económica del Liberalismo, modelo instalado en ese país desde finales del siglo XVI e inicios del XVII.

En tal celebración debieron recordar al inglés Buke, así como al irlandés Autrey, quienes en 1868 descubrieron, para después explotar el petróleo en la sierra de la Huasteca así como en el litoral del Golfo de México. Y ya en año de 1903, la empresa Oil Fields of Mexico, había intensificado las perforaciones. La empresa poderosa Royal Dutch Shell, matriz de la inglesa-holandesa “El Aguila”, gozaron de grandes propiedades de tierra, en donde abrieron una buena cantidad de pozos petroleros. Así como más tarde perforaron la Poza Rica que es parte de la franja conocida como: “La Faja de Oro”. De esa zona las empresas inglesas sacaron millones de barriles de petróleo, sin pagar al país un solo peso de sus ganancias.

El apetito voraz de estos oligarcas petroleros, fue protegido por el tirano Porfirio Díaz, todo ello, dentro de su política de privilegios a través de la franquicia fiscal, cobrándoles únicamente el impuesto del timbre. Tales ejercicios gubernamentales del porfirismo se repiten con Enrique Peña Nieto. (Véase el libro, México: génesis de descomposición política)

2.- De ese modo, mientras la reina Isabel, (la cual es empleada de la oligarquía inglesa), aplaudía y agasajaba al presidente, grupos de derechos humanos protestaron contra su visita. Los manifestantes se dieron cita en inmediaciones de la residencia de Cameron en Downing Street, señalando que Peña Nieto “no es bienvenido en el Reino Unido”. Algunos llevaban carteles en los que se leía “Bienvenido a México: Líder mundial en violaciones a los derechos humanos”, y “Paren de matar maestros”, mientras que otros desplegaron fotografías de mexicanos “desaparecidos por el Estado”, gritándole asesino. La marcha fue convocada por “Yo soy 132 Londres”, un movimiento de jóvenes crítico con Peña Nieto que surgió a través de las redes sociales antes de las elecciones de 2012.

3.- Una vez que le dieron el agasajo y los aplausos, vino la amarga realidad, cuando el viceprimer ministro británico, Nick Clegg, y el magnate Richard Branson, censuraron la actuación no sólo de EPN sino también de Felipe Calderón, por su llamada guerra contra las drogas. La cual la tacharon de “fracaso miserable”. Tal reprimenda fue en su visita a Londres. Asimismo, Branson, propietario de Virgin, y Clegg, líder del partido minoritario de la coalición, publicaron un artículo conjunto en The Guardian donde condenaban la estrategia y el choque frontal que vive México. Un párrafo del artículo señala: “Justo cuando el presidente Nieto visita el Reino Unido, tendríamos que recordar a las 100 mil personas muertas en México desde 2006”, cuando su antecesor, Felipe Calderón, lanzó su ofensiva implicando al Ejército”. Peña Nieto más adelante se reunió con el primer ministro Cameron, a quién prometió poner el tema de los derechos humanos sobre la mesa. Esto después de meses particularmente turbulentos en México por la desaparición y asesinato de 43 estudiantes por parte de las autoridades, que puso de relieve los nexos entre el crimen organizado con los tres niveles de gobierno.

4.- Sin embargo, en todo esto, estoy seguro que va ver un grave conflicto de intereses entre los capitales ingleses con los norteamericanos. Por un lado los industriales petroleros, explotaran gran parte del territorio y mar mexicano, por tanto, ellos necesitaran garantía en sus inversiones, y por tanto demandarán a sus aliados que el país entre en calma. Por otro lado, la poderosa economía de guerra norteamericana, se verá afectada, pues tendrán que reducir las ventas de armas a las mafias criminales así como al gobierno mexicano, y con ello, se disminuirán sus grandes ganancias. Asimismo, la oligarquía financiera o los bancos, los presionarán, pues EPN ha recibido un préstamo, por mil millones de dólares para financiar adquisiciones de bienes de capital y servicios proporcionados por empresas que realicen negocios en el Reino Unido, por tanto, también exigirán que el imperialismo angloamericano imponga paz en esta trajinada nación mexicana.