En El Universal, la periodista Katia D’Artigues, escribe que: “Carmen Aristegui. A nadie deja sin opinión. De cada golpe sale fortalecida. Para algunos es la condición sin equa non de la libertad de expresión. Así, tal cual. No intento ser ofensiva, pero sí casi “Santa Carmen”. Para otros una periodista protagonista, soberbia, que habla casi con tintes mesiánicos que se cree ella misma la libertad de expresión. Yo lo único que digo es: ¿quién hoy en México se ha atrevido a hacer e investigar lo que ha publicado, si bien sólo en su portal? Y otra: ¿No habíamos dicho que era imposible la restauración del anterior régimen priísta porque ahora teníamos una sociedad civil más vocal y crítica? Por esto último, aunque sin pruebas por el momento, yo prefiero mil veces exagerar que “pecar” de omisa. Quizá me equivoco. Lo asumo”.