Por Mario Mijares
17 de marzo de 2015

A Carmen Aristegui, ejemplo de vida para los comunicadores del mundo.

1.- A medida que México se consume en la mediocridad, se va perdiendo la certidumbre de sus habitantes, resulta ya dramático lo que está ocurriendo en el presente sexenio, en que el presidente juega su papel protagónico todos los días. Es cuestión de seguir los blogs del gobierno para enterarse de las acciones hipócritas de EPN, en donde su afán principal es hacer parecer; cómo sí en este país no sucediera nada. Tampoco se le ve un temor a la historia, la cual tarde o temprano lo condenará como un hombre siniestro, quien reta de forma feroz a la opinión de tipo veraz, los cuales serán los únicos que tarde o temprano dejarán documentado lo que está sucediendo en la nación.

2.-  Existen elementos destacados en el presente, en dónde se puede observar los fenómenos de actuar del gobierno de tiranía, así como las consecuencias que resultan de éste. Es terrible la intolerancia presente, la cual deriva de la gran mentira impulsada desde sus inicios, en el que EPN, jamás hubiera arribado a la presidencia a no ser por los soportes del imperialismo mercantil y financiero de los norteamericanos. Esa hambre de ganancia, de todos ellos, abren en el mundo verdaderos cercos en todo el tejido internacional, de ahí que los informadores y columnistas comprometidos con su trabajo, sólo logran ciertos avances pírricos ante las acciones arrogantes y totalizadoras. Pero no únicamente del responsable único, sino de todos los personeros que están a su alrededor.

3.- Es cuestión de leer sobre los ciclos políticos por dónde ha pasado le pueblo mexicano, para darse por enterado del cómo la tiranía actual, degrada el poco orden social que resta. Es su corrupción principio y fin lo que genera todo tipo de dolencias. Los privilegios que disfrutan algunos, son precisamente por la misma subordinación que llevan a cabo, me refiero a los ejemplos cotidianos de los llamados empresarios mexicanos en todas las áreas de la economía, quienes todo el tiempo le rinden pleitesía al gran tirano. Estas acciones son históricas, desde la época porfiriana, no les importa adular al gobernante en turno con tal que no los desampare. Son los instrumentos poderosos del Estado Mexicano, los que facilita al gobernante en turno, para llevar a cabo las maniobras, en donde las oligarquías locales son  materialmente manipuladas, para incorporarlas al modelo deseado por los propietarios del capital imperialista.

 4.- La fórmula utilizada por EPN así como sus antecesores es sencilla, el monopolio del poder en manos del presidente en turno, es de manera precisa la utilización del gran ejército de civiles con la centralización burocrática y partidista. Es ahí donde se funda el dominio de éste para hacer lo que le plazca. Es enorme la nómina que paga el gobierno en este rublo, de ahí las grandes instituciones creadas y sostenidas tipo INI, asimismo están los  partidos políticos, todo ese gran aparato son un sangría tremenda para la economía del país. Finalmente son estas organizaciones las encargadas de administrar de forma pública todos los asuntos de la vida interna y externa de esta nación, en razón de unos cuantos.

No obstante, las beneficiarias de todas estas acciones son las oligarquías, quienes utilizan estas poderosas  organizaciones creadas exprofeso por los tiranos en turno: lo increíble es que hacen creer al pueblo que se trata de instituciones de índole democrática, una palabreja  que se ha convertido en le ábrete sésamo de la corrupción política.