Por Ricardo Olivares Pineda
03 de marzo de 2015

Buena es la riqueza si la manda la razón

Séneca

El concepto de economía emergente es reciente y se refiere aquellas que siendo economías en vías en desarrollo empiezan alcanzar niveles de producción elevados, es decir, que no se consideran desarrollados ni pobres. Las economías emergentes cuentan con amplios recursos naturales y una infraestructura en crecimiento, representan un lugar a atractivo para los inversionistas. Estas economías cada vez más participan en el Producto Bruto mundial y se localizan en América Latina, Asia y algunas en África.

Nos preguntaríamos que ventajas tienen estas economías en comparación a otras; en primer lugar cuentan con una gran población, con un potencial en mano de obra barata, con recursos naturales inmensos es decir, petróleo, minas, cuencas hidráulicas y otras importantes materias primas para la industrialización, cuentan con el marco jurídico adecuado para facilita el camino a la inversión, políticas públicas que fomentan el comercio exterior.

Las economías emergentes en África son: Sudáfrica y Nigeria, en América Latina se consideran 8 países y son: Colombia, Chile, Argentina, Brasil, México, República Dominicana, Perú y Venezuela, ésta última economía importante en petróleo y recursos naturales atraviesa una situación política difícil. En Asia las economías emergentes suman 7 y son: China, India, Malasia, Pakistán, Filipinas, Rusia y Tailandia.

De acuerdo con la revista británica The Economist en las dos últimas décadas las economías emergentes que más han crecido, han sido la India, Brasil, China, Corea del Sur y México. El consumo de petróleo a nivel mundial es significativo el 55% corresponde a éstas economías, el 75% del consumo mundial de acero y un 65% del cobre mundial, elementos fundamentales para el crecimiento económico; las importaciones en estos países también se han incrementado, al igual que sus exportaciones.

Mientras que los países desarrollados se han enfrentado a fuertes turbulencias económicas difíciles, las economías emergentes han sostenido el PIB mundial. En México, el crecimiento en 2013,fue tan sólo de 1.4%, en 2014 la situación económica mejoró un poco, creció en 2.1 por ciento, para 2015, se espera que la economía crezca entre 3.0 % a 4.0 %, ojalá se cumpla porque ya se han equivocado en pronósticos anteriores.

Como todos sabemos, lo que le suceda a los Estados Unidos le afecta nuestro país; según algunos estudiosos, la economía mundial para 2015 crecerá y será liderada por Estados Unidos, es una buena noticia, Europa empieza a recuperarse, las exportaciones empiezan a aumentar, el liderazgo lo tendrá Alemania y Francia; el turismo creció últimamente en un 9% y el empleo está aumentando. Sin embargo no hay que descartar algunos aspectos negativos que pueden perjudicar estas perspectivas, como son la baja acelerada en el precio del petróleo y las tensiones geopolíticas.

Para estar en la misma tesitura con nuestros socios comerciales y aprovechar la situación económica que se presentará en corto plazo; el Estado mexicano debe implementar con urgencia algunos ajustes fiscales, para beneficiar al sector productivo y a los consumidores nacionales, recuperándoles su ingreso personal y así dinamizar el mercado interno, por ello, también es urgente que se incremente el gasto público en obras, para generar empleos e incentivar la inversión. El llamado del gobierno mexicano a la unidad, es urgente, los partidos políticos tienen que apoyar las políticas públicas para tener mayor seguridad y privilegiar los proyectos económicos, hay millones de mexicanos esperando salir de la situación en que se encuentran sobre todos los estados del suroeste. Los gobiernos anteriores se aplicaron más a los problemas de seguridad pública, postergando lo económico que son una de las causas del crecimiento de la delincuencia. Esa es la Real Politik.