Por José Luis Ortega Vidal
18 de marzo de 2015

(1)

Es la misma lógica sólo que es diferente.

Es el mismo proceso sólo que es distinto.

 

(2)

El 7 de junio del 2015 será electo el relevo en la Cámara Baja del Congreso de la Unión.

Desde la perspectiva de Enrique Peña Nieto el tema es crucial pues se trata de los nuevos Diputados que lo acompañarán en la segunda y última etapa de su mandato.

Serán los legisladores que dirán sí o no a la propuesta de presupuesto del 2016, 2017 y 2018.

Serán los legisladores que aprobarán o desaprobarán sus iniciativas de Ley; las letras chiquitas de las Reformas Estructurales; la continuidad de éstas que desde una perspectiva -por ejemplo- implican la privatización de PEMEX y la entrega del patrimonio nacional al capital extranjero y mexicano, mientras que desde un punto de vista divergente se trata de la modernización de un sector energético que de no reestructurarse estaría condenado a morir de sed financiera y operativa. El vaso medio vacío frente al vaso medio lleno.

Una mayoría priista en el Congreso le daría al Presidente aguas tranquilas donde nadar en la conclusión de un sexenio marcado por los fracasos en todos los órdenes: el económico, el político, el social y el de seguridad.

Una mayoría opositora pondría a Enrique Peña Nieto a parir chayotes, con espinas particularmente agudas.

 

(3)

Si observamos las elecciones del mismo 7 de junio del 2015 desde el ángulo local: estatal, distrital, municipal, los intereses son los mismos pero al mismo tiempo son otros.

En Veracruz las elecciones locales del 2016 y 2017 tienen vida propia pero atraviesan, necesariamente, por los comicios federales de marras.

En Acayucan –caso clave- Erick Lagos ganará la diputación federal no tanto por su buena estrella como por el escenario opositor que le favorece.

No hay frente al PRI y su candidato un partido o candidato que le hagan sombra.

Todos los rivales del ex Secretario de Gobierno –hablando de partidos, grupos de poder, liderazgos- fueron cooptados desde años, meses atrás.

Incluso Federico Salomón, el candidato del PAN a diputado por el distrito XX, es más “laguista” que Erick.

Sin embargo, a Erick Lagos no le interesa solamente ganar.

Quiere, busca, planea, opera para obtener un triunfo arrasador.

El objetivo de ser diputado federal, para el abogado de Ciudad Isla está logrado de antemano.

Empero, su afán es ser gobernador de Veracruz y su estrategia incluye –entre otras variables- la de constituirse en el candidato del PRI que más votos aporte a su partido en términos proporcionales.

 

(4)

Pero hay más: el PRI observa en Coatzacoalcos la joya de la corona, la cereza en el pastel, la capital del Sur no sólo en lo económico sino en lo político/electoral dada la cantidad enorme de votos que representa la antigua población de Puerto México.

Ante dicha ubicación estratégica Coatzacoalcos le interesa a Erick, es decir le interesa a Fidel Herrera Beltrán: padre putativo de Lagos, padrino y creador político del joven ex líder estatal del partido tricolor.

De modo que al plan de arrasar en Acayucan, se suma el proyecto estratégico de obtener el triunfo en Coatzacoalcos.

 

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Cosas de la vida y ejercicios de la política convertida en afanes por el poder antes que objetivos de desarrollo social: a Erick Lagos y su equipo no les conviene el triunfo del candidato priista en la ciudad y puerto sureños.

Rafael García Bringas es, en el tablero fidelista, un obstáculo.

¿Por qué?

El motivo: la elección estatal del 2016 y la municipal del 2017 pasan por los comicios federales del 2015.

García Bringas huele a Marcelo Montiel y esto genera un olor a José Yunes Zorrilla y por ende –cosa de alianzas- a Héctor Yunes Landa.

De ganar el PRI en Coatzacoalcos, el grupo político rival de Fidel Herrera y –por ende- de Erick Lagos, seguirá dominando Coatzacoalcos cuyo peso económico y político/electoral es mayor al de Acayucan.

¿Cómo evitarlo?

La clave está en Gonzalo Guízar Valladares.

El candidato del PES es también abanderado de la causa de Lagos y Fidel que lo impulsan, lo apoyan para llegar a San Lázaro por la vía uninominal, convertirse después en diputado independiente o del PRI y obtener en el 2017 la Presidencia Municipal en la tierra que vio partir a la serpiente emplumada.

Todo planeado junto a Juan De Dios Sánchez Abreu, ex colaborador cercano del hoy candidato acayuqueño en la Secretaría de Gobierno y actual candidato suplente de Guízar en el distrito XI.

La de Coatzacoalcos, entonces, será una elección no del PRI contra el PES sino del PRI contra el PRI con la futura alcaldía porteña de por medio.

 

(6)

Enrique Peña Nieto piensa en una Legislatura a modo que le acompañe en el cierre de un sexenio que –tristemente- no podremos olvidar porque el olor a nefasto se impregna en la memoria de manera tan profunda como inevitable.

Por su parte, los grupos de poder veracruzanos juegan sus propias cartas a partir de la agenda y los intereses locales así como particulares.

¿Y la sociedad?

Ah la sociedad… a ese invitado sólo se le sirve su platillo el día de los comicios y consiste en una famélica boleta aderezada con gorras y playeras.

 

POSTDATA

La llamada vino desde el altiplano y le dijeron: Tú o tu jefe de finanzas…

La respuesta fue muy simple y se concretó –lacónicamente- la fresca tarde de un martes con ajustes cuyos alcances están por verse.

El despedido -por cierto- tiene la cola más larga que un caimán, nos cuentan.

Sin embargo, ésta no era suya y sólo le tocó cargarla y pagarla en picota.