Por Tomás R. Domínguez Sánchez
06 de marzo de 2015

Últimamente se escucha por todos lados que el Gobierno del Estado no tiene dinero, que está muy mal económicamente y que no tiene recursos como antes, sin embargo no se necesita ser un experto en economía y finanzas para darse cuenta de lo que realmente está pasando, porque efectivamente, parece que el gobierno está quebrado, pero para apoyar a la gente, porque, por supuesto, todos los  sueldos y los vastos privilegios de los funcionarios siguen intactos.

Las viejas prácticas de “despacharse con la cuchara grande” siguen vigentes y con mucha fuerza en varias oficinas de la administración pública, y eso de “acarrear agua para el molino propio” hace mucho daño a la vida de Veracruz porque varios –no digo que todos, porque no todos lo hacen y hay muy pocas, pero las hay, honrosas excepciones– de los funcionarios del gabinete anteponen sus intereses políticos y personales por encima de la ciudadanía que tanto trabaja para pagar impuestos.

Esto lo comento porque un grupo de estudiantes acudieron con diferentes funcionarios del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de Xalapa con el fin de gestionar y recibir un apoyo para que pudieran acudir a un congreso que se realizaría en la ciudad de Puebla, y después de quince días, de llamadas por teléfono, y visitas a las oficinas –que por cierto para entrar al Palacio de Gobierno es un show­– de los funcionarios de la secretaria de gobierno, de la tesorería de la SEFIPLAN y de la secretaria particular del Ayuntamiento de Xalapa y la oficina de atención ciudadana, por fin les dijeron que no podían porque no hay recursos y lo peor es que para poder acceder a estos hay que ser amigo de alguno de ellos, pero eso sí se agarran hasta lo que no para empezar a inyectar recursos a las campañas políticas.

Es decepcionante la actuación de los funcionarios al negar los apoyos a estos estudiantes que durante quince días dieron mil y una vueltas y les decían que les llamaran en unos minutos y terminaron, en el último momento, en decirles que no pudieron ayudarlos porque la tesorería consideró que no hay presupuesto para esos apoyos; pero eso sí hace unos días a otros estudiantes entregaron la suma de 14 mil pesos para hacer un viaje de placer a la zona arqueológica del Tajín con el único fin de pasarla bien, mientras que los que gestionaron para poder realizar un viaje académico para que su formación sea completa fueron rechazados por las autoridades estatales y municipales.

Después de sostener una plática con los estudiantes gestores nos expresan lo indignados que están por la actuación de estos pseudopolíticos que lo único que hacen es beneficiar a sus amigos, porque los estudiantes que gestionaron el viaje al Tajín son amigos de estos nuevos priistas que les importa un bledo la ciudadanía y las buenas causas porque  sólo piensan en enriquecerse como sea. Así que si usted querido lector necesita gestionar algún recurso, algún apoyo, piénselo dos o tres veces porque seguramente la respuesta por parte de las autoridades será negativa.

 

Hablando de Derecho penal, los sustitutivos penales

El derecho penal pertenece a la rama del derecho público, y se encarga de regular la relación del Estado con los particulares; a través del derecho penal el Estado castiga las conductas que considera lastimosas para la sociedad, el derecho penal es el brazo ejecutor del Estado ya que funciona como medio de control social porque pretende, con la represión de los delitos, que la conducta no se repita y es por ello que aplica “castigos ejemplares”. La justificación del derecho penal es la no repetición de las conductas lascivas para el bien común y por ello se priva de algunos derechos a las personas que cometen una infracción del tipo penal para que con ese castigo el Estado mande el mensaje a la sociedad que si se comete alguna falta de este tipo será sancionada con todo el peso del Estado.

El gran problema que el propio Estado creó es la sobrepoblación en los penales porque en el afán de castigar y reprimir la conducta del delincuente, se enfocó a reprimir la conducta con el aislamiento social y con la privación de la libertad y recluir a los infractores en un penal; la ideología del derecho penal es la readaptación y reintegración a la sociedad después de purgar una pena encerrado, pero, ¿se cumple la readaptación y la reintegración social, después de estar encerrado en un penal? Por supuesto que no, para nadie es un secreto que cuando una persona entra a un penal aprende muchas otras técnicas para delinquir y si entra acusado de robo simple sale con doctorado en delincuencia, terminan haciendo nuevos contactos y nuevas relaciones delincuenciales que les ayudan a escalar los peldaños de la malicia.

En el código penal del Estado encontramos las conductas catalogadas como delictuosas y es el que se aplica para sancionar dichos actos; el punto es, que nuestro código contempla una modalidad que nunca ha sido tomada en cuenta por los juzgadores al momento de imponer las sanciones. Esta modalidad recibe el nombre de “trabajo en favor de la comunidad, de la víctima o del ofendido”, es aquí donde sería bueno que el Estado preste atención y así podrían evitar la sobrepoblación de los penales, el dinero que se ahorraría por concepto de mantenimiento de los reos bien se puede aplicar para tener una mejora sustanciosa en los servicios que proporciona el estado, es decir, con reos purgando su pena trabajando, bacheando calles, pintando banquetas, manteniendo parques, etc. y podemos asegurar que a nadie le gusta trabajar de gratis.

Considero que se debe prestar mayor atención a esta modalidad, es factible que el Estado busque alternativas   para que los internos de poca monta, es decir, los que están recluidos por delitos que no son graves, se incorporen a esta modalidad y no estén sobre poblados los penales y no se gaste tanto dinero en el mantenimiento de los mismos, ¿qué opinan?

 

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