El premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman. Foto: AP
El premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman.
Foto: AP

MÉXICO, D.F. (apro).- Las palabras del Nobel de Economía, Paul Krugman, cayeron como losa en el auditorio de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), donde ofreció una conferencia magistral en el marco de la Convención Nacional de Industriales.

El crecimiento económico de México es, subrayó, “decepcionante”; a pesar de las reformas instrumentadas a lo largo de 30 años la economía no logra despegar.

Crítico del neoliberalismo, el actual catedrático en la Universidad de Princeton apuntaló su nada optimista visión de la economía nacional:

“Una de las cosas que sí es decepcionante es el despegue en el crecimiento económico. Ustedes todavía siguen esperando ese crecimiento y que México se convierta en un país como Corea, pero a pesar de 30 años de reformas no ha sucedido”.

Ante académicos, integrantes de la iniciativa privada, políticos y analistas, el economista estadunidense dejó claro que la población ya se cansó de esperar lo que llamó “el milagro mexicano”.

“La gente ya se cansó de esperar el milagro mexicano. No es que el país tenga un desempeño terrible, pero no ha ocupado el lugar que se esperaba. Todavía ha sido un desencanto desde el punto de vista del crecimiento aunque realizó grandes cambios porque liberalizó su comercio de manera dramática y reorientó su economía”, subrayó.

Autor de obras como El retorno de la economía de la depresión, Krugman alertó sobre la reforma energética emprendida por el gobierno de Enrique Peña Nieto al recordar que ha habido casos en la historia internacional en las que las concesiones se han convertido en “regalos”.

Asimismo advirtió que “en la reforma energética se debe de tener cuidado en otorgar las concesiones porque en el mundo ha habido casos alarmantes en que las concesiones se han convertido en regalos y eso ha ocurrido no sólo en economías emergentes sino también en Estados Unidos e incluso en Israel donde se les han dado a amigos”.

Y el economista lo sabe a la perfección pues ha publicado obras como El internacionalismo “moderno”: la economía internacional y las mentiras de la competitividad, Después de Bush: el fin de los “neocons” y la hora de los demócratas, entre otras tesis económicas.

La reflexión del Nobel, se profundizó sobre la apertura comercial de México a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) signado en 1994 con Estados Unidos y Canadá.

Krugman criticó la función del comercio como principal impulsor del crecimiento y como solución a la desigualdad, ya que en el caso de México, está condición empeoró, dejando un mayor número de pobres.

“El comercio no necesariamente es una buena herramienta para abatir la desigualdad. México ha logrado una significativa reducción de la desigualdad pero a partir del año 2000 más o menos, pero a partir de otros canales y medios como mejorando la desigualdad, capacitando más a la mano de obra y un aumento significativo en el gasto social, que es bastante bueno”, dijo.

En rueda de prensa previa a su presentación, el doctor en Economía por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) manifestó que “lo que tenemos que preguntarnos es esta economía cómo va a sobrevivir y adaptarse al crecimiento y el papel de México como parte de un sistema de producción de Norteamérica sigue siendo central y una gran historia de éxito, dada su ubicación, este es el destino económico de México para la siguiente generación”.

Riesgoso aumentar tasa de interés

Por otro lado, Paul Krugman, advirtió que si México se precipita en incrementar su tasa de interés, como eventualmente lo hará la Reserva Federal (Fed) en Estados Unidos, “los peligros podrían ser muy serios y los riesgos demasiados graves”.

El también premio Príncipe de Asturias 2004 enfatizó:

“México no tiene que seguir necesariamente las tasas de interés de Estados Unidos al pie de la letra. Si lo hacen muchos, estaría obligado a hacerlo parcialmente, pero no de inmediato. ¡No lo hagan! Lo mejor es dejar de pensar si hay que seguirlo y hay un catarrito o un resfriado”.

En el World Trade Center de esta ciudad, el doctor en Economía por el prestigiado Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) sostuvo que “si la Fed se equivoca, los peligros podrían ser muy serios y los riesgos demasiado graves. Podría haber inflación muy baja o incluso deflación y excesivo desempleo, antes de que se dieran cuenta del error si incrementan las tasas rápido. Si lo hacen demasiado tarde, la tasa de inflación podría irse a 2.5% o 3%, en
lugar del objetivo de 2%, lo cual sería un problema, aunque no una tragedia”.

Actualmente la Fed, comandada por Janet Yellen, mantiene las tasas de interés en 0.25%, sin embargo, ante los datos positivos en Estados Unidos podrían incrementar en un tiempo no muy lejano, lo que mantiene a los inversionistas en constante nerviosismo, dando como lugar una mayor demanda de dólares, que a su vez ha provocado la depreciación del peso y otras monedas del mundo ante el billete verde.

De hecho, en su anuncio de política monetaria el Banco de México (Banxico) destacó ayer que al estar la economía mexicana altamente integrada a la global, en particular a la de Estados Unidos, “las acciones de política monetaria de ese país podrían tener repercusiones sobre el tipo de cambio, las expectativas de inflación y, por ello, sobre la dinámica de los precios en México”.

El banco central enfatizó que se mantendrá atento a la postura monetaria relativa entre México y Estados Unidos, así como al desempeño del tipo de cambio. No obstante, decidió mantener la tasa de interés en 3%.

Para Krugman es “importante y lo mejor es esperarse”. Sin embargo, a nivel macroeconómico no ve “una crisis económica de manera inminente” como ocurría cada seis años con cada elección presidencial.

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