Por Mario Mijares
24 de marzo de 2015

No es descabellado realizar un símil entre la desnudez física con la desnudez social, sobre todo, sí es justificable en un tipo de analogía caricaturesca, entre la presencia de ese imperialismo adorador del borrego de oro, con el sentimiento sacro del pueblo norteamericano.

1.- El 10 de febrero de 2007, Obama anunció su candidatura para la presidencia de los Estados Unidos frente al viejo edificio del Capitolio estatal en Springfield, Illinois. Tal elección del prototipo clásico del marketing fue simbólica, debido a que fue el lugar donde Abraham Lincoln pronunció su histórico discurso. Asimismo, en su campaña prometió e hizo énfasis sobre los asuntos concernientes a concluir con la guerra de Irak, así como aumentar la independencia energética, y proveer asistencia sanitaria universal, identificando estos temas como sus principales prioridades. Este tipo de discurso le permitió que una buena cantidad de hombres y mujeres del mundo de forma inocente, pensarán que los Estados Unidos de América (la hegemonía posmoderna más poderosa) podría modificar su depredación global.

Fue por ese tipo de manipulación, que Obama en la campaña recaudó $58 millones de dólares durante la primera mitad de 2007, de los cuales $16.4 millones provenían de pequeñas donaciones individuales de menos de $200.99. Los $58 millones marcaron una cifra récord de recaudación de fondos para una campaña presidencial, seis meses antes de las elecciones primarias del partido político. En enero de 2008, su cruzada estableció otro récord con la cifra de $36,8 millones de dólares, debido a que fue la cantidad más alta que se ha recolectado en un mes por un candidato presidencial en las elecciones de ese país.

2.- Los únicos que jamás pensamos, que un presidente afroamericano en ese poderoso país, podría ser diferente a los hombres blancos, fuimos unos cuantos analistas e investigadores sensatos, pues una mayoría estaba fascinada con tal evento. Carl Von Clausewitz, el filósofo y militar alemán, uno de los más influyentes teóricos aseguró: “que la guerra no es sino la continuación de las transacciones políticas, llevando consigo la mezcla de otros medios”. Y esa ha sido la doctrina de las oligarquías angloamericanas; la financiera, la industria, la comercial, la terrateniente y ahora la del conocimiento.

La llamada “nueva era” de las relaciones exteriores de Estados Unidos con B. Obama se utilizaron los términos “romper” y “reanudar”, para con ellas señalar de manera demagógica las modificaciones respecto a las políticas de Estado, con las administraciones anteriores. Tal ejercicio mentiroso le dio resultado, al inicio, para encubrir a su clase oligarca en el poder. Todo ello le llevó para que el 24 de septiembre de 2009, fuera el primer Presidente de los Estados Unidos en presidir una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Sin embargo, tanto la política agresiva interna como la externa de los EUA, no ha cambiado un ápice con el presidente de piel negra.

4.- Lo más terrible es que la historia de intervenciones no sólo militares sino ideológicas han continuado, ya lo de México no tiene nombre, pues los presidentes de los últimos cuarenta años han entregado al país sin necesidad de que intervenga Washington. La muestra fue el programa o iniciativa Mérida, conocida de manera vulgar como “rápido y furioso”; dónde Calderón, realizó la gigantesca compra de armas con el cual el capital de guerra se afirma. Las doctrinas intervencionistas en América Latina como en el Mundo continúan. El caso reciente de Venezuela, en dónde el Gobierno de Nicolás Maduro tuvo que utilizar un espacio publicitario en el diario estadounidense The New York Times para pedir al representante de Estados Unidos que cese inmediatamente las “acciones hostiles” en su contra, y que derogue el decreto que declarara al país como una amenaza. En la misiva, las autoridades venezolanas califican de “acción desproporcionada” la decisión del presidente estadounidense, Barack Obama, de declarar una “emergencia nacional” por el “riesgo extraordinario” que supone para la seguridad de su nación la situación venezolana.

En la página; https://www.youtube.com/watch?v=EZva-Mae8q4 está grabado cómo periodistas estadunidenses que cubren la Casa Blanca no pudieron contener la risa, cuando la Portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki, afirmó con seriedad que su país no apoya ni promueve cambios de Gobierno a través de medios ilegales, conocidos como “golpes de Estado”. Todos sabemos que la guerra de Irak y Afganistán: En Israel Obama, aumentó la cooperación militar con mayores números de tropas en el país; Libia con las operaciones militares en el año 2011, entre muchos más ejemplos. Ayer domingo 22 en el New York Times, apareció esta nota donde muestra la nueva estrategia de implantar presidentes amaestrados con anterioridad léase: The new Afghan president arrives for Tuesday’s Oval Office meeting looking for a similar menu of American commitments on troops and money as his predecessor, but Mr. Ghani is well-schooled in Washington’s culture of politics and diplomacy: He spent 15 years in Washington at the World Bank and used to own a house in suburban Bethesda, Md. (página1)