Recién estuvo el Secretario de Energía y Minas, Pedro Joaquín Coldwell, en el World Trade Center de Boca del Río y declaró que Pemex daría de baja a cientos de sus trabajadores, el Secretario del Trabajo del gobierno veracruzano Gabriel Deantes aseguró que no habría despidos. Pero, como siempre, la realidad es terca  e insiste en desmentir a quienes no la reconocen o intentan ocultarla con simples palabras y a través de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros nos enteramos que serán dados de baja cinco mil trabajadores petroleros, sólo en la zona sur; pertenecen a la planta laboral de Pajaritos, Cangrejera y el edificio inteligente de Pemex-Petroquímica. El golpe no podía disimularse porque el ajuste al presupuesto de Pemex de 62 mil millones de pesos no es asunto menor. En el sur la inseguridad es patente y con esto se alimenta aún más.