Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez
11 de marzo de 2015
  • JDO vs. EPN: Nadar de a muertito

José Francisco Yunes Zorrilla, el domingo 8 de marzo casi se robó el evento del Consejo Político Estatal del PRI, porque abandonó el recinto donde se efectuaba justo antes de que el gobernador Javier Duarte de Ochoa diese el discurso que llevaba para el evento.

La suya fue una postura de congruencia, consigo y con la posición que tomó el 7 de enero cuando abandonó el World Trade Center, en el acto agrario, antes de la llegada de Javier Duarte y de Enrique Peña Nieto, para mostrar que no existe unidad en torno al proyecto político de Javier Duarte.

“Fue una posición de congruencia y así hay que ubicarla y resaltarla… simple y llana congruencia de distancia y definición a efectos de la expresión política que encabeza Javier Duarte”, dijo.

José Yunes está tan dispuesto a no transigir en las posturas del gobernador que ahora se plantea el procurar “ya no coincidir” con Javier Duarte en los eventos.

¿Por qué José Yunes no quiere tener contacto con Javier Duarte en el tema de la sucesión gubernamental?

Lógicamente por dos razones:

  1. Javier Duarte impulsó la gubernatura de dos años, como una estrategia para darle continuidad a su gobierno y por tanto al proyecto de la Fidelidad.
  2. Javier Duarte se pronunció en abierto por Alberto Silva para sucederlo.

Ambos puntos fueron los que impactaron negativamente en los Yunes rojos y propiciaron el distanciamiento del 7 de enero.

Después se dio el encuentro de Héctor Yunes con Enrique Ampudia, la visita del Senador a Casa Veracruz, la designación de su comadre Yolanda Gutiérrez como secretaria de Protección Civil, de Salvador Mellado Villalobos (también de su grupo, ex alcalde de Tampico Alto, y que había presentado un recurso contra la designación de Sofía de León Maza como candidata a diputada por Panuco), como subsecretario de Vinculación con Instituciones y Organizaciones de la SIOP, y de Edmundo Martínez Zaleta, como director de Tránsito.

Héctor Yunes no se salió del Teatro del Estado y en cambio justificó la actitud de José Yunes diciendo que debía ir a otro lugar ya programado.

Pero José Yunes dejó el Teatro a las 13:30 y su vuelo salía a las 17:00 horas, 3 horas 30 minutos de diferencia, lo que muestra, como él mismo puntualizó, que “fue un hecho meditado y calculado”.

Javier Duarte se sentía completamente fuerte ante un presidente debilitado hasta que se presentaron las listas de candidatos a diputados plurinominales por el PRI, donde la evidencia fue más que notoria: Los duartistas están fuera de las posibilidades de obtener una curul por esa vía.

De hecho, Enrique Peña Nieto le aplicó la aplanadora en las plurinominales a los gobernadores del país después de que les permitió servirse con la cuchara grande en las diputaciones uninominales.

Durante la reunión del 25 de febrero de la Confederación Nacional de Gobernadores, a las cuales asiste poco, para dar mayor énfasis a su sentir, le reclamó a estos que “no se vale nadar de a muertito” frente a los problemas del país, dejándolo solo.

La tendencia de reclamo ya se había mostrado  3 días antes del evento de la Conago, por parte del Senador José Yunes Zorrilla, quien había dicho que ante los escenarios adversos que vive el país en materia política, económica, petrolera, social y de seguridad, los gobernadores, en particular los de extracción priista, estaban dejando sólo al presidente Enrique Peña Nieto achacándole toda la responsabilidad,

La lógica de los gobernadores para esto es muy sencilla: ante un presidente debilitado, ellos pueden negociar mejor.

Y fue precisamente lo que se vio en el reparto de las candidaturas uninominales, donde las posiciones las ocuparon los gobernadores, como ocurrió aquí, en Veracruz.

Pues bien, en la Tercera Circunscripción, que es donde se encuentra Veracruz, hay dos nombres de veracruzanos entre los primeros 10 lugares: Carlos Federico Quinto Guillén y Oswaldo Cházaro Montalvo.

Pero ambos son posiciones de otro nivel: Quinto Guillén, nativo de San Andrés Tuxtla, es colocado por  la Secretaría de Marina, donde fue subsecretario; las fuerzas armadas en cada legislatura tienen una cuota de posiciones, precisamente para atender sus asuntos.

Oswaldo Cházaro, nativo del municipio de Isla, en cambio, es presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas; con este existen referencias de que sus relaciones con el candidato por lo que es su distrito natal, Erick Lagos, no son muy buenas.

Otro dato sobre Oswaldo Cházaro: en la reunión de los Yunistas de Héctor, en Veracruz, el mismo Héctor Yunes al saludarlo le dijo “y próximo diputado plurinominal” y a micrófono abierto añadió “ahí estamos trabajando para que eso suceda”.

Entonces, ¿en qué corriente política local habría que apuntar a Oswaldo Cházaro?

Cierto es que existen otros 7 nombres de veracruzanos en la lista, pero la única que tiene posibilidades de llegar, de conjugarse una debacle en triunfos para el PRI y una buena votación, es –en el sitio 14– Corintia Cruz Oregón, actual secretaria general del Comité estatal de este partido.

Corintia es buena, muy buena, para la grilla, aunque es una joven que ha demostrado una nula sensibilidad social.

Enrique Jackson, el asesor de a millón de pesos mensual del gobierno del estado, va en el numero tres de la Primera Circunscripción, pero tampoco es por influencia de JDO, si no que la consiguió por su grupo político en Sinaloa.

Peña Nieto armó ya su bancada, la que será la cercana a la Presidencia de la República, y para controlar la próxima Legislatura perfila precisamente a quienes están entre los plurinominales: David López Gutiérrez, ex coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República; y los dirigentes del tricolor, César Camacho e Ivonne Ortega.

Así pues, si Javier Duarte quiere tener diputados en la próxima Legislatura que defiendan sus posiciones, tiene que impulsar con todo para que sus candidatos ganen.

Y para que esto ocurra le tienen que meter mucho dinero a las campañas.

Por eso es por lo que a los ayuntamientos los tienen ahorcados al retrasarles la entrega de las particiones.

El dinero de la federación si está fluyendo hacia el estado. Los informes de la Secretaría de Hacienda marcan la entrega puntual de los recursos.

Si esto no es así, el gobierno del estado debe exhibir en forma, cuándo y cuánto es el rezago,

El gobierno de Javier Duarte no ha podido conseguir ni un peso de los casi 5 mil millones de pesos de nueva deuda que le autorizó la genuflexa actual Legislatura, porque ningún banco le quiere prestar, a menos que entregue garantías mayores a las solas participaciones federales.

¿O la voracidad es de tal tamaño que ni siquiera a las campañas próximas le meterán recurso y todo lo reubicarán a su favor?.

Y en este panorama José Yunes no quiere subirse al carro del proyecto de los nietos de la Fidelidad.

Congruencia, lo llama él.