La sociedad mexicana ha sufrido grave deterioro, así lo demuestra la preocupante estadística que presenta Ignacio Guadarrama, presidente de la Unión Regional de Padres de Familia al asegurar que siete de cada diez familias se desintegran debido a la pérdida de valores. De ser cierta esas estadísticas estamos frente a un fenómeno en el que la familia como institución social estaría a punto de desaparecer; lo cual provocaría un profundo cambio en la estructura de nuestra sociedad.