Según analistas, por el rechazo a la partidocracia, por el descrédito que estos partidos se han ganado a pulso, la ciudadanía va a orientar su voto hacia “nuevas opciones”. La ciudadanía está cansada, dice el politólogo Sergio Bárcena del Tecnológico de Monterrey, porque la clase gobernante “se asume como un grupo en el poder que se enriquece a sí mismo, que actúa con impunidad y que los recursos los utiliza de manera ineficiente”, habrá, dice, un “voto de castigo” contra el poder. Si esto fuera cierto, en Veracruz el PRI estaría perdido, sólo que en la hipótesis planteada debieran considerarse otros factores de no menor importancia porque debido a nuestra democracia en ciernes adquieren fundamental importancia; la estrategia dispersora de votos es uno de ellos, no por nada se crearon nuevos partidos y se está cooptando a ciertos “candidatos independientes”; en Xalapa ya están identificados los “independientes” que han sido “estimulados” desde el poder y más pronto que tarde se irán descubriendo.