Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez
25 de marzo de 2015
  • Comisión de Protección a Periodistas, ineficaz
  • Ni un caso resuelto a plenitud

Javier Duarte dijo que en Veracruz que los delitos mayores son el robo de frutsis y gansitos. Pues bien, aderezado con este tipo de crímenes también están los asaltos a casa habitación, el robo de vehículos, los secuestros, las amenazas, los asaltos en carretera y otras acciones delincuenciales. En estos se han dado los casos de los robos a los periodistas, donde se incluyen equipos y herramientas de trabajo, como cámaras, grabadoras, teléfonos celulares, computadoras y demás

El robo a una casa habitación es mucho más que la sustracción de los objetos que se llevan; incluye el que también arrasan con la tranquilidad y la paz que debe tener uno en su casa. Después de un robo esa tranquilidad ya no está.

Los robos a casas habitación son múltiples, en todo el estado. Apenas el fin de semana la casa del columnista Edgar Hernández fue asaltada aprovechando que sus moradores salieron.

Acciones de este tipo siempre dejan el sabor de boca de que pudo haber sido un robo dirigido, una intromisión a la vida privada y al trabajo profesional.

Son decenas los casos que se pueden documentar.

Y en cada uno de los hechos conocidos, nunca se ha informado de la captura de los presuntos responsables, y menos del proceso y enjuiciamiento de los mismos, lo que nos lleva nuevamente a cuestionar la capacidad y eficacia de los cuerpos policiacos del estado, tanto los que están a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública, como los que corresponden a la Fiscalía General.

El caso del robo a la casa de Edgar Hernández estuvo precedido por el asalto a Claudia Bautista Luna, a quien un par de tipos esperaban antes de llegar a su casa. Ella llevaba 9 mil pesos, ¿cómo lo supieron?, ¿o sólo fue circunstancial?.

Pues bien, a Claudia le quitaron la cartera asegurándose de llevarse sus datos personales y también las llaves de su casa. Esto ha hecho que el temor le impida volver a su casa.

¿Qué vigilancia puso en la zona de Xalapa 2000 la policía de Seguridad Pública?, ¿qué trabajo de investigación ha realizado la Policía Ministerial?.

Tampoco, nada.

El 30 de enero de 2014, la familia de Felix Márquez encontró que su casa había sido allanada y que le habían robado. Felix fue quien difundió fotografías de los grupos de autodefensa en Tlalixcoyan. ¿Casualidad?.

El acompañamiento de los periodistas, tanto en los tramites de denuncia, como en el proceso posterior de superación del estado de victimización, debería ser una de las acciones de la Comisión Estatal de Atención a Periodistas, pero este organismo hasta ahora nada ha hecho realmente a favor de los periodistas.

De hecho, uno de sus integrantes, Rogerio Pano Rebolledo, director de noticieros de Televisa Veracruz, el 14 de febrero sufrió junto con su familia, en una taquería del puerto, el asalto por parte de tres individuos. Ese es otro de los casos sin resolver.

También están los casos de amenazas sufridos por periodistas, como las recibidas por Verónica Rocío Huerta Aburto el día 1 de febrero de este año, y las que hicieron en contra de Patricia Ivette Morales Ortiz, el 26 de enero, incluso contra su esposo e hijos.

El robo de vehículos o los atentados contra los mismos, es otra forma de intimidación ejercida.

A Ignacio Carvajal, en julio 1 del 2014 le robaron un Tsuru blanco con los logotipos del periódico El Liberal, en el cual trabajaba entonces, después de que difundió que se habían localizado 18 cuerpos en una fosa clandestina en el rancho “El Diamante”, en Tres Valles y que el gobierno del estado quería eliminar todo vestigio de la misma. Quienes se llevaron el auto, que nunca apareció, sabían que no era nuevo y a quien pertenecía, por los rótulos visibles colocados a los lados.

El 2 de febrero de este año, Araceli Baizabal, presentadora de noticias de Telever, comenzó el día con la infausta noticia de que le habían robado las 4 llantas de su camioneta durante la madrugada y que lo hicieron frente a su casa.

El 21 de mayo de 2014, a Pedro Cruz le ocurrió lo mismo: le robaron las 4 llantas de su vehículo estacionado frente a su casa, durante la madrugada.

Unos días después, el 11 de febrero de 2015, a Esau Valencia Heredia, director de Cambio Digital, le robaron su camioneta Jeep a mano armada; poco después Seguridad Pública anunció que había recuperado el vehículo, pero sin ninguna detención o pista de los delincuentes.

El 19 de febrero a Silvia Nuñez, directora de AGN Veracruz, intentaron robarle su auto, el cual encontró con la alarma activada y señales de que fue violentado. Antes de esto recibió amenazas y hostigamiento por la línea editorial del portal de noticias.

El 24 de enero de 2014 se difundió la versión de Verónica Danell, después de sufrir el asalto colectivo en un ADO, en la autopista La Tinaja-Acayucan, una de las zonas en que más ocurren robos en carretera. En esa ocasión Verónica Danell inmediatamente después del asalto, a las 2:40 de la mañana, lo reportó vía Twitter, pero nadie apareció. Al llegar a Coatzacoalcos encontraron otro grupo de pasajeros, quienes también habían sido asaltados.

Los casos son más, muchos más, como el robo de instrumentos musicales que sufrieron un grupo formado por periodistas, al que le pusieron de nombre “Aquí no mando yo”. En esa ocasión uno de los afectados incluso mencionó que alguien de la entonces Procuraduría les dijo que les resultaba mejor ponerse de acuerdo con quienes les robaron para recuperar las pertenencias.

También está el caso extraordinario de Raymundo León, quien ha sufrido el asalto a su domicilio en tres ocasiones y en una de esas incluso intentaron secuestrar a su esposa. Después de los dos primeros robos, cambio de domicilio, y en su nueva ubicación, también lo atacaron.

De los tres casos, ninguno ha sido resuelto.

Igualmente están los ataques a los medios informativos, como los ocurridos el 14 de noviembre, cuando los sitios de AGN Veracruz y Plums Libres, fueron sacados del ciberespacio, o los atentados contra algunos periódicos, como el ocurrido al día siguiente al diario Presencia, en Coatzacoalcos, o el incendio al periódico El Buen Tono, nunca resuelto, aún cuando existen videos que muestran a los atacantes.

Así pues, la violencia contra los periodistas se ejerce también con el robo, el asalto, la intimidación.

Total, Veracruz sigue sin ser un estado seguro.

Pero, aquí no pasa nada, según Javier Duarte.