“Se avecina un voto de castigo”: En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “entre la caída de la economía que no levanta y golpea por igual a todos los sectores y la confirmación de que la aprobación del Presidente Enrique Peña Nieto continúa en picada, hay un claro hilo que conecta ambos indicadores a la baja: el malestar de una sociedad que no ve mejoría […] mientras el panorama del futuro inmediato, dicho por el propio gobierno, no pinta nada mejor […]. ‘Es la economía, estúpido’, dijeron entonces los estrategas de Clinton, y es la misma economía la que hará perder al Presidente mexicano y a su partido que sufrirán un fuerte retroceso en el Congreso […]. El voto para el partido gobernante se desploma (30 por ciento), mientras la oposición empieza a capitalizar el descontento social […]. La gran interrogante que se hacen cada vez más mexicanos es, ¿para qué entonces trabaja el Presidente? […] Más bien en los últimos días pareciera que la administración de Peña Nieto se empeña en ir en sentido contrario al de un gobierno que apuesta a ganar las elecciones y obtener un voto de respaldo de la ciudadanía […] no hay duda de que […] se enfrentarán a una reacción adversa del electorado en los próximos comicios”. (sinembargo.com)