En El Universal de ayer, en su columna de trascendidos Bajo Reserva, se lee: “más pronto de lo que usted cree, los integrantes del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto comenzarán a meter tijera en sus presupuestos y a la estructura de las instituciones a su cargo. Después del mensaje del jefe del Ejecutivo ante los banqueros del país —la construcción del Presupuesto 2016 “desde cero”—, los equipos de sus colaboradores comenzaron a visualizar los recortes que deberán hacer, principalmente en el gasto corriente y en la parte central del organigrama. Los integrantes del gabinete tienen, pues, la encomienda de comenzar a adelgazar sus gastos, nos dicen. Sólo falta que el gobierno federal elabore los lineamientos para el nuevo plan de austeridad del próximo año, nos hacen notar”.