Cuauhtémoc Gutiérrez es el ex dirigente del PRI en el Distrito Federal que fue defenestrado a consecuencia del reportaje periodístico de Carmen Aristegui que descubrió una presunta red de prostitución financiada con dinero público, aunque después de las investigaciones correspondientes judicialmente no se le imputó delito alguno. Un año más tarde, la periodista que lo puso en la picota pública ya no está más en el medio que dio la noticia y Cuauhtémoc Gutiérrez declara que por el estrés derivado de aquella acusación, “que me descuartizó, me asesinó políticamente”, casi no duerme y tiene necesidad de acudir al psiquiatra pues ha tratado de suicidarse en dos ocasiones, además de iniciar un tratamiento de quimioterapia en contra de cáncer de próstata; así lo ha revelado a Ciro Gómez Leyva el político priista.