Hace tres años, cuando se supo públicamente que la AUDI buscaba un espacio para instalarse en México, aquí en Veracruz el gobierno del estado asumió la posibilidad de que fuéramos los favorecidos; pero todo quedó en mera suposición porque fue Puebla la entidad que se llevó ese apetitoso bocado, mediaron para ello el fuerte cabildeo de su gobernador que contrató extraordinarios gestores para que así fuera, entre ellos Serra Puche y Herminio Blanco; en cambio, nuestros cabilderos fueron el secretario de Desarrollo Industrial y se ignora quien más. Ahora la Toyota ha anunciado su intención de venir a México con una planta de ensamblaje de autos de pasajeros; sería una inversión mayor a los mil millones de dólares y empezaría a operar en 2019. Debemos suponer que el gobierno de nuestro estado, al menos hará el intento para que la Toyota se quede en Veracruz, ojala así sea.