En Reforma, el historiador y catedrático Lorenzo Meyer, escribe que: “hoy no se ve en México un ‘proyecto de nación’. Lo que se anuncia como tal es en realidad tener a la nación como el proyecto de los pocos […].La esencia del actual proyecto de los pocos para la nación está no en el discurso, sino en los hechos. La idea es que lo que arrancó con el salinismo debe quedar armado y asegurado al concluir este sexenio para condicionar el resultado del siguiente […].El plan de “Los Pinos” para la nación requiere que ésta se deje conducir, que no intervenga y acepte como legítimo el juego que se le impone. Sin embargo ese plan tiene puntos frágiles. Las debilidades están en la economía, agudizadas por la caída del precio del petróleo, la devaluación del peso y una deuda creciente. A eso se suman la persistencia de la violencia […] y la corrupción rampante, donde el escándalo por el tráfico de influencias por los “casos de las casas” […]. Hoy, el proyecto de los pocos para los muchos casi está en vilo y su futuro está en duda. (sin embargo.com)