De por sí el sector saludo en Veracruz vuela a ras de piso, con instalaciones hospitalarias con serios problemas de mantenimiento, con equipo médico descompuesto y fuera de servicio para atender a la población más menesterosa, sin abasto suficiente de medicinas y ahora, con el recorte presupuestal, desafortunadamente la situación no mejorará, por mucho discurso en contrario. No hace mucho la Secretaria de Salud del gobierno Federal, Mercedes Juan, declaró sobre un recorte de 10 mil millones de pesos en el sector, “pero que no afectaría al sector”, aclaración vana porque sí lo afecta. Ahora, el delegado de la Secretaría de Gobernación, Alberto Amador, señala que se ampliará la oferta de los servicios de salud “a través del apoyo presupuestal tanto al IMSS como al ISSSTE y a la Secretaría de Salud”. ¿Cuándo, cómo, dónde? Sólo es un autoengaño eficiente, porque acá en el llano a nadie convencen.