Está visto que la gira inauguradora que ha emprendido Duarte de Ochoa por algunos puntos de la entidad veracruzana la realiza precisamente días previos a la veda electoral; el pretexto es inaugurar obras que se han venido haciendo durante los cuatro años anteriores. El problema que encuentra el gobernador es que debido al retraso en los satisfactores de orden público ha venido encontrando grupos inconformes que aprovechan su presencia para manifestarse y expresarle sus quejas y peticiones. Así se vio en Río Blanco en donde la alcaldesa recordó al ejecutivo estatal una promesa de 2013 de concluir la segunda etapa del bulevar de Camino Nacional, ofrecida en aquel año. De igual manera se manifestaron familiares de desaparecidos que le pidieron su intervención para que se investiguen respectivos casos.