Hace algunas semanas se publicó que una gravera estaba extrayendo piedra del cauce del río que atraviesa la población de Hueyapan de Ocampo, en esa ocasión intervino la Procuraduría del Medio Ambiente y se detuvo el ecocidio colocando sellos. Sin embargo, la prohibición valió sorbete a los camioneros, que tras romper los sellos siguen extrayendo grava y piedra del lecho del río. Dice Dalos Ulises: “hay alguien atrás de la gravera el cual se siente muy influyente y le valió los sellos”. Así se las gastan.