El nuevo Secretario de Infraestructura y Obras Públicas del gobierno del estado, Tomás Ruiz, quiso explicar con retórica lo que la realidad revela con la debida transparencia: la obra pública no favorece a los constructores locales. Más con ánimo de descargar culpas que decir la verdad de lo que ocurre, Tomás Ruiz dijo a los periodistas que el gobierno del estado ha gestionado ante el federal que otorgue obra a constructoras locales pero “seguramente por razones de capacidad o de tamaño de los proyectos hasta ahorita se ha preferido a otras empresas”, es decir, la SCT no atiende las recomendaciones del gobierno estatal. Sin embargo, no supo explicar por qué el gobierno del estado cuando hace obra no la entrega al 100 por ciento a los locales sino sólo en un 50 por ciento, cuando bien va.