En el Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, se pregunta: “a ver cómo le hace Carlos Navarrete para explicar la extraña decisión que tomó el Partido de la Revolución Democrática (PRD) al postular a Ricardo Gallardo Juárez para alcalde de San Luis Potosí. Porque fue precisamente el dirigente nacional perredista quien levantó la bandera amarilla cuando Ricardo Gallardo Cardona, hijo de aquel, quiso convertirse en candidato a gobernador. Los Gallardo, tanto el padre como el hijo, fueron alcaldes de Soledad de Graciano, donde gobernaron con un estilo marcado por el derroche en programas de corte populista. A finales del año pasado, ‘El Pollo’ Gallardo, que hace todo lo que su apá le dice, se lanzó para contender por la gubernatura. No llegó muy lejos: la Procuraduría General de la República (PGR) lo aprehendió por lavado de dinero y nexos con el crimen organizado. Por eso resulta extraño que, pese a saber de las turbias relaciones de la familia Gallardo, ahora los perredistas lancen al padre como candidato por la mismísima capital potosina. ¡Qué cosa tan rara!”. (sinembargo.com).